30 de noviembre de 2016

La enseñanza por proyectos

Este pasado fin de semana se celebraron las V Jornadas de Secundaria en Barcelona. En esta ocasión el tema escogido fue, como dirían los periodistas, de "rabiosa actualidad": el aprendizaje por proyectos. Probablemente esta edición haya sido la mejor de las que ha organizado el sindicato tanto por la calidad y el rigor de las ponencias, como por la buena organización y la notable afluencia de público.
El primer día, Jesús C. Guillén, analizó las virtudes y límites del aprendizaje por proyectos desde el punto de vista de la neurociencia. Con una exposición chocante para muchos de nosotros por su vehemente y teatral puesta en escena, aportó buenos argumentos sostenidos en evidencias científicas para apoyar la utilidad del trabajo por proyectos pero también para no tomarlo como una panacea y ser prudentes en su posible generalización a todas y cada una de las etapas educativas. Después, José Manuel Lacasa, con la misma brillantez que exhibiera el pasado año, realizó una sólida, irónica y apabullante descripción del papel nuclear del adelgazamiento curricular en el declive de los sistemas educativos europeos y, al tiempo, en el auge de los asiáticos. Pero esta vez el despliegue de datos y motivos se acompañó de una pertinente reflexión acerca de hasta qué punto esta visión pedagógica, hegemónica actualmente en el viejo continente, es inseparable del dominio que, en el ámbito de la opinión pública, ejercen los movimientos ideológicos antiintelectualistas (de derecha e izquierda). Unos grupos que, objetivamente, están estrechamente relacionados con determinadas finalidades económicas.
El segundo día, el expresidente del Consejo Escolar del Estado, Francisco López Rupérez, desmintió - por una vez - mi inquebrantable fe en la estricta universalidad del Principio de Peter así como de la utilidad de poner entre paréntesis los prejuicios políticos a la hora de analizar críticamente un problema. De su impecable conferencia destacaría el hincapié que hizo en que la influencia entre emoción y cognición no es unidireccional, como algunos partidarios de la "nueva escuela" pregonan leyendo unilateralmente, y mal, algunos modelos suministrados por la neurociencia, sino que entre ambos fenómenos se da una interacción muy compleja, y su apuesta por acercarse al Mastery Learning como estrategia más compensada y avalada científicamente para abordar la consecución de los fines educativos públicos.
Una reflexión rica y sosegada que es, justo, lo que no abunda precisamente en el espacio de discusión pública acerca de los principios y fines de la enseñanza en nuestras sociedades.

26 de noviembre de 2016

Fidel

"¡Papá, Fidel ha muerto!". Ha sido uno de los primeros pensamientos que han acudido tras conocer la noticia de su muerte. Como si mi padre todavía estuviera vivo. Un enunciado que ha brotado automático, mecánico, involuntario. Irracional y fantasmático como el sentimiento de pesar que lo acompañaba y que me ha costado disipar. Para mi padre, como para mi abuelo, Fidel Castro era la encarnación de la esperanza, el símbolo de la posibilidad de los oprimidos de acabar con su sufrimiento. Para uno, aunque hubiera algún rastro de esa grandeza al principio, uno de tantos enterradores de los ideales emancipatorios del comunismo. Sin embargo, esta mañana, el sustrato sentimental heredado ha sido capaz de imponerse durante un buen rato sobre el racional. Luego, afortunadamente, la reflexión ha vuelto a situar su figura en el contexto de las perversiones totalitarias pero me temo que en esta oscilación nos hemos movido muchos. Demasiados quizá...

22 de noviembre de 2016

A vueltas, una vez más, con Trump

Tan sólo para dejar constancia de la creciente convicción de uno de que, junto a las fundamentales explicaciones económicas y sociológicas, una serie de variables relacionadas, en un sentido amplio, con lo que Offe denominaba "crisis de opinión pública", también han podido intervenir en este posible cambio de régimen en el centro del imperio. Una de ellas podría ser el vínculo entre el movimiento de corrección política y el infantilismo que buena parte de la izquierda norteamericana ha abrazado.

19 de noviembre de 2016

Microcríticas (4)

El Doctor Zhivago. Boris Pasternak.
Es difícil sustraerse a la impresión de que en el éxito de esta obra, aparte de la realización cinematográfica de David Lean y la represión estalinista, algo tuvo que ver la CIA y su estrategia de propaganda antisoviética como recientemente se ha probado. Demasiadas ayudas exteriores a la obra para aquellos que creen en el valor intrínseco del texto literario independientemente de sus condiciones sociales. La estructura providencial de la obra, en su estricto sentido cristiano, es probablemente lo más rechazable: la lógica narrativa sustentada en una enmascarada intervención divina, que permite los reencuentros más insospechados y la superación de los imponderables físicos, no se aviene demasiado con el supuesto realismo de los acontecimientos.

16 de noviembre de 2016

¿Socialismo o barbarie?

A propósito de la victoria de Trump, el poeta Monedero - que también recurría a la comparación entre el multimillonario y Hitler -, reivindicaba el viejo "socialismo o barbarie." Posiblemente no le falte algo de razón siempre y cuando, a la luz de la experiencia histórica de las realizaciones socialistas, se añadan signos de interrogación a la expresión para atenuar su carácter apodíctico. Y después, se tenga en cuenta que la opción por el primer miembro del par debe tomarse como un mal menor ante el segundo, no demasiado más so pena de olvidar los gulags...

11 de noviembre de 2016

Trump y la democracia

Es difícil saber si la comparación entre Hitler y Trump es pertinente. Algunos norteamericanos creen que las diferencias entre el magnate y Hillary Clinton son superficiales y magnificadas por los medios de comunicación europeos. Puede que así sea en parte: la estética e intereses de la mayoría de estos se acomodan más fácilmente a los patricios liberales que a los conservadores populistas. Con todo, también es posible que el arrogante y xenófobo futuro presidente estadounidense lo sea de verdad y que, como ocurrió en Alemania en los años treinta, la descripción marxista sea demasiado simplista e ignore las diferencias entre un matón extremista y una ricachona moderada con el resultado que todos sabemos. Es pronto para saberlo. Lo que sí se puede argumentar, a la luz de lo sucedido en estas elecciones, es que la democracia, por sí sola, no garantiza nada ni es el mejor sistema posible, por definición, abstractamente: la gente puede elegir a un estúpido o a un criminal para gobernarlos como sucedió con el cabo austríaco. Sin justicia social e ilustración, el igualitarismo democrático acaba deviniendo algo puramente formal y, por ello, también falaz.

8 de noviembre de 2016

Escribe Stefan Zweig

"En honor a la verdad debo confesar que en aquella primera salida a la calle de las masas había algo grandioso, arrebatador, incluso cautivador, a lo que era difícil sustraerse. Y, a pesar del odio y la aversión a la guerra, no quisiera verme privado del recuerdo de aquellos primeros días durante el resto de mi vida; miles, cientos de miles de hombres sentían como nunca lo que más les hubiera valido sentir en tiempos de paz: que formaban un todo. Una ciudad de dos millones y un país de casi cincuenta sentían en aquel momento que participaban en la Historia Universal, que vivían una hora irrepetible y que todos estaban llamados a arrojar su insignificante «yo» dentro de aquella masa ardiente para purificarse de todo egoísmo. Por unos momentos todas las diferencias de posición, lengua, raza y religión se vieron anegadas por el torrencial sentimiento de fraternidad. Los extraños se hablaban por la calle, personas que durante años se habían evitado entre sí ahora se daban la mano, por doquier se veían rostros animados. Todos los individuos experimentaron una intensificación de su yo, ya no eran los seres aislados de antes, sino que se sentían parte de la masa, eran pueblo, y su «yo», que de ordinario pasaba inadvertido, adquiría un sentido ahora (...)

Ahora bien, lo más estremecedor de ese desvarío era la sinceridad de la mayoría de estos hombres. Los más, demasiado viejos o físicamente ineptos para el servicio militar, se creían honestamente obligados a colaborar con cualquier «servicio». Todo lo que habían creado lo debían a la lengua y, por lo tanto, al pueblo. Y, así, querían servir al pueblo a través de la lengua y le daban a oír lo que quería oír: que en aquella guerra la justicia se inclinaba únicamente de su lado y la injusticia del de los demás, que Alemania ganaría y los adversarios sucumbirían ignominiosamente Y todo ello sin pensar ni por un momento en que de este modo traicionaban la verdadera misión del escritor, que consiste en defender y proteger lo común y universal en el hombre" (El mundo de ayer, trad. de J. Fontcuberta y A. Orzeszek, p106, 110).

28 de octubre de 2016

Infantilismo

Uno de los pocos méritos de la infausta presidencia de Zapatero, regalada por la soberbia de Aznar y espectáculo de la mentira contumaz de Acebes y los suyos, fue encabezar una legítima revancha en toda regla contra el franquismo y su legado. Del empeño de aquellos gobiernos en "revisar" la historia y recuperar la memoria de los derrotados brotó una narración más bien sentimentaloide en armonía con los tiempos que, pese a sus límites, permitió casi borrar del mapa la derrota republicana y reconstruir pasado y presente. Ahora, a ochenta años vista del alzamiento fascista, se puede decir que la post-posguerra ha sido ampliamente ganada por aquella República que en su momento fue militarmente derrotada y luego perseguida y casi aniquilada. Asimismo, nostálgicos, católicos ultramontanos, anticomunistas y conservadores, que simpatizaron - y simpatizan - tibia o intensamente con el régimen del Caudillo, han sido barridos del horizonte hegemónico de la opinión pública: sus banderas, espectáculos taurinos o músicas, para no hablar de sus éticas y estéticas paramilitares, han sido arrinconadas y casi se podría decir aplastadas bajo el intenso "sentir común" renovador que ha impregnado la opinión pública

No obstante, este incontestable triunfo no tiene el sabor que debería tener, al menos para quien escribe. No es que sepa distinto porque se haya obtenido fuera del campo de batalla lo que no se puedo conseguir en él, una satisfacción vicaria que arguye por ejemplo un amigo "de derechas" para despreciar el incontestable giro que se ha dado en los relatos de autocomprensión dominantes en "su" España, sino porque tiene escaso espesor: es superficial, leve, mínimo, de carácter "espectacular" (Debord), hasta cierto punto publicitario. No es una victoria sólida, sedimentada en el tiempo y sustentada en la reflexión y el conocimiento, sino en la espontaneidad y lo efímero: en una cierta "moda". Una muestra de esta trivialidad ha sido la bochornosa controversia que se vivió en Barcelona la semana pasada con ocasión de la exposición Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano y la exhibición de una estatua decapitada del generalísimo de todos los ejércitos habidos y por haber. Contemplar a probos ciudadanos, acerca de cuyo valor cívico bajo su dictadura quizás podrían oponerse algunos reparos, lanzando huevos, pintando y gritando al fantasma del cruel ferrolano y, de paso, cargando contra el Ayuntamiento que organizaba la muestra, considerándolo poco menos que cómplice de su retorno simbólico, no ha sido precisamente edificante por no decir algo peor. Que una instalación diseñada para contribuir a la comprensión de los últimos setenta y cinco años de la historia de España y de Catalunya sea despreciada reduciendo su contenido a un icono que, por demás, es tomado como espíritu realmente existente, como física encarnación de un mal ya desaparecido, es un ejemplo del pensamiento mágico que satura cierta izquierda, romántica e irracional, y de lo fina que es la capa bajo la cual se pretende sepultar el fascismo español y sus efectos: quien ignora con tanta facilidad la historia tiene muchas posibilidades de volver a repetirla.

23 de octubre de 2016

De la conveniencia de repensar ciertas premisas del pensamiento "de izquierdas"

Ciertas premisas del llamado pensamiento "de izquierdas" deberían ser repensadas si éste quiere hacer honor a una parte de su tradición caracterizada por la actividad crítica. A la otra parte, la dogmático-romántica no le hace, evidentemente, ninguna falta y así nos luce el pelo. Uno de los principios que, cuanto menos, deberían ser reevaluados es el que postula el condicionamiento socio-cultural de la conducta humana, bien sea entendida al modo suave de la "sobredeterminación" bien al mecánico de la pura y lisa "determinación". No es sólo que individuos de similar origen geográfico, social y desarrollo cultural desarrollen comportamientos notablemente diferentes sino que uno de los clásicos tópicos de este modelo, el de la reeducación, el de la perfectibilidad, no acaba de concordar con una amplia serie de hechos. Probablemente, uno de los que mejor ilustra este peligroso límite del discurso de la tradición izquierdista sea la imposibilidad de que los psicópatas modifiquen sus pautas de actuación con las debidas medidas correctoras: que aprendan y "mejoren". La posibilidad de que determinados factores biológicos sean capaces de resistir cualquier influencia socio-cultural debería ser cuidadosamente sopesada por este paradigma pues explicaría mejor, por ejemplo, la persistencia del crimen a lo largo de distintas épocas, civilizaciones y organizaciones productivas. El estudio  "Punishment and psychopathy: a case-control functional MRI investigation of reinforcement learning in violent antisocial personality disordered men" le pondría una pequeña carga de demolición más.

17 de octubre de 2016

Ivan Bunin y los riesgos de la vigilancia crítica

En las idas y venidas de las reinterpretaciones continuas, es probable que no quepa plantear muchas objeciones a la interrogación foucaultiana acerca del papel de "la revolución" como eje regulativo de cualquier teoría y práctica política que tome como objetivo principal la transformación de la sociedad. Incluso tampoco acerca de su función en el horizonte de la eticidad. Esta pertinencia, sin embargo, debe ser cuidadosa. El sesgo totalitario y romántico de la noción en su uso habitual en el discurso de la izquierda marxista y anarquista, que precisa de una cuarentena inicial cuanto menos, no tendría que desembocar en un rechazo radical e inmotivado que acabaría obedeciendo a un conservadurismo primitivo que pretendería mantener, en la medida de lo posible, las injustas relaciones económicas vigentes. Este riesgo se observa, por ejemplo, en algunas de las relecturas contemporáneas de la obra de Ivan Bunin que ahora resultaría un adalid de las libertades y la lucha contra la dictadura cuando su oposición al régimen bolchevique parece fundamentarse más bien en una visceral e irreflexiva defensa de un orden zarista reformado que en la reflexión crítica acerca de los peligros de la opción revolucionaria clásica.

" Esto es Asia. Definitivamente: Asia. Por doquier hay soldados, chiquillos, se venden melindres, turrón de sésamo, galletas con granos de amapola, cigarrillos con boquilla de papel. Gritos y hablas orientales. ¡Qué repugnantes sus rostros amarillos y sus cabellos hirsutos! Tanto los soldados como los obreros que se enfrascan en la descarga de los camiones ostentan triunfantes jetas (...) Y todo eso se repite una y otra vez, puesto que entre los rasgos distintivos de las revoluciones están la sed de juego, la hipocresía, el gusto por las poses y la farsa. El mono que hay en cada hombre se despierta y asoma la cabeza (...) A la vez, por las calles todavía claras, pero ya extrañamente vacías, corren hacia esos clubes y teatros en fogosos automóviles los representantes de la nueva aristocracia roja generalmente acompañados de emperifolladas mujerzuelas a ver a sus serviles actores: marineros con enormes revólveres Browning sujetos a sus cinturones, carteristas, truhanes de toda laya y ciertos petimetres cuidadosamente afeitados, vestidos con guerreras, pantalones arrugados hasta la indecencia, elegantísimos botines, siempre con espuelas, y todos ellos con dientes de oro y los grandes y oscuros ojos de los cocainómanos" (Días malditos, Trad. de Jorge Ferrer, p54, 60, 92).

Si cabe sospechar de los "profesionales de la revolución" y su retórica, no menos de la de los que ocultan bajo la denuncia del totalitarismo su deseo de que el orden de cosas existente sea preservado de cualquier alteración significativa.

11 de octubre de 2016

Escribe Foucault

"Sueño con el intelectual destructor de evidencias y universalismos, el que señala e indica en las inercias y las sujeciones del presente los puntos débiles, las aperturas, las líneas de fuerza, el que se desplaza incesantemente y no sabe a ciencia cierta dónde estará ni qué pensará mañana, pues tiene centrada toda su aten­ción en el presente, el que contribuya allí por donde pasa a plantear la pregunta de si la revolución vale la pena (y qué revolución y qué esfuerzo es el que vale)".

"Je rêve de l'intellectuel destructeur des évidences et des universalités, celui qui repère et indique dans les inerties et contraintes du présent les points de faiblesse, les ouvertures, les lignes de force, celui qui, sans cesse, se déplace... celui qui contribue, là où il est de passage, à poser la questioon de savoir si la révolution, ça vaut la peine, et laquelle (je veux dire quelle révolution et quelle peine)" (Dits et écrits, II, p268-269).

8 de octubre de 2016

En Pamplona

El viernes, invitado por el Ateneo Navarro, pude presentar Contra Visconti en Pamplona y disfrutar durante unas horas de sincera hospitalidad, placenteros diálogos, buena mesa y un entorno más acogedor de lo que la imaginación de uno había anticipado: nunca había visitado la ciudad. He de agradecer especialmente a Alberto Royo, de quien partió la iniciativa, y a Santi Elso, que la guió hasta su realización y fue un espléndido anfitrión, el tiempo que compartieron y, aun más, me dedicaron. Sólo por la comida con Alberto y el agradable paseo por la Ciudadela con Santi ya hubiera valido la pena el desplazamiento. Pero la espléndida cena, en la que nos acompañó José Luis Allo, y el rato pasado en la tertulia literaria del Ateneo, en su compañía también, le dieron una dimensión inesperada a la fugaz estancia: volver a escuchar en su rico castellano y en el de los demás participantes, comentarios y opiniones sobre Baroja, Cela, Valle-Inclán o Lorca, le devolvió a uno a la Barcelona de su juventud: a sus tertulias y a los escritores que constituían buena parte del horizonte de referencia de nuestra incipiente cultura literaria y que desde hace algún tiempo parecen haberse volatilizado, como mínimo ante mis ojos. Seguramente esa Barcelona de cafés, veladas literarias, sociedades y ateneos no ha desaparecido por completo pero por lo que sé cuanto menos puede afirmarse que no goza de demasiada buena salud y menos en el ámbito de la lengua castellana. En ese sentido, el rápido viaje se transformó y cobró peso real hasta el punto de convertir el propio acto y la lectura, que resultó mejor de lo esperado, en acontecimientos secundarios y hacerme desear volver lo antes posible como si allí permanecieran los restos de una de mis Arcadias. Espero hacerlo más pronto que tarde.
Dicho sea de paso, en la parte final de la presentación, al leer algunos fragmentos de mis otros libros, me apercibí de que la expresión "cristal bohemio" aparece repetida en Las vidas de las imágenes y Contra Visconti, aunque en un caso sea como tropo y en otro como concepto. Por mucho que se revisen los textos siempre brotan nuevas imperfecciones...

3 de octubre de 2016

Sobre la implosión del PSOE

Dos columnistas que no son precisamente santo de la devoción de uno han publicado en las últimas horas interesantes análisis sobre las posibles causas y previsibles consecuencias de la implosión del PSOE con las que no puedo sino coincidir en bastantes aspectos. Lidia Falcón en Público desde un punto de vista que podríamos calificar de global y Antoni Puigverd en La Vanguardia, desde una óptica más bien "peninsular".

2 de octubre de 2016

En Valencia con Viktor Gómez

Y esta vez no se repitió la historia y la tragedia no dio lugar a la farsa. El viernes por la noche, en la Librería Primado, uno pudo presentar Contra Visconti en condiciones y resarcirse del fiasco que acompañó a Las vidas de las imágenes en el mismo lugar hace un par de años: esta vez hubo público, lectura, coloquio y luego conversaciones interesantes, amenas y, también, jocosas en las que los Dallas Cowboys se alternaron con Deleuze o Kant pasando por docenas de poetas y textos de bastantes de los cuales no tenía ni la menor noticia. Viktor Gómez acertó al elegir como compañera de velada a la joven (casi podría ser  mi hija) Lucía Boscá, que ganó en 2014 el Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande con Ruidos, el volumen que puso en juego. El contraste entre el tono, ritmo, temática y recursos de ambos libros, entre su insistencia en el ámbito del significante y la propia en el del significado (aunque ambos puedan estar en la posición del otro en función de los contextos), así como la charla posterior, contribuyeron a que el acto fuera ágil o al menos eso quiero creer: he estado en más de una presentación soporífera y tengo la impresión de que esta no lo fue o no tanto... En cualquier caso guardo el recuerdo de una noche agradable, estimulante y fructífera y no puedo por menos que agradecer a Viktor Gómez su generosa disponibilidad.

28 de septiembre de 2016

Escribe Shalámov

De nuevo acerca de la "afinidad social" entre delincuentes y trabajadores, mecánicamente sostenida por buena parte del pensamiento marxista incluso hoy día:

"Son incontables las maldades de los ladrones en los campos. Sus desdichadas víctimas son hombres trabajadores a los que el ladrón arranca el último trapo, hurta el último dinero, y la víctima no se atreve a quejarse, pues ve que el ladrón es más fuerte que la autoridad. El ladrón pega al trabajador y lo obliga a trabajar; son decenas de miles los hombres que los ladrones han apaleado hasta la muerte. La ideología del hampa ha corrompido a centenares de miles de seres que han pasado por la cárcel y que en prisión han dejado de ser hombres. El espíritu del hampa se ha instalado para siempre en sus almas, los ladrones y su moral han dejado una huella imborrable en el alma de los reclusos." (Relatos de Kolymà, Vol. I, trad. de Ricardo San Vicente, p283).

24 de septiembre de 2016

Esperpento en el Principado

Hace meses uno resolvió dejar de dar vueltas al asunto de la hegemonía del secesionismo en Catalunya y a los cambios micropolíticos y macropolíticos que ha ocasionado, después de constatar que su proyecto y su puesta en práctica no resultaban, moralmente hablando, preferibles a la opción de mantinimiento del status quo (aunque tampoco peores). Sin embargo, el malhumor que me ha provocado la esperpéntica polémica sobre el pregón de las fiestas de la Mercè hace que, siquiera lateralmente, quiebre mi propósito.
Debo reconocer que no he leído ninguna de las novelas de Pérez Andújar pero desde la época en que participaba en un programa sobre literatura, en el Canal 33 de la televisión autonómica, le profesaba una cierta antipatía. Sin embargo, después de lo visto estos días a cuenta de su intervención en las fiesta de la ciudad, de la controversia generada y del "pregón alternativo" del considerado "humorista" Toni Albà, he debido cambiar de opinión: parece claro que "en el país de los ciegos, el tuerto es el rey". De hecho, es que hasta da apuro establecer una comparación entre la Barcelona que se dibujaba en su bien armado y correcto discurso y la que supuran las estúpidas ocurrencias del llamado "cómico" jaleadas, eso sí, por los sectores más etnicistas del secesionismo y los medios más obcecadamente militantes, como mi querido Losantos-Partal (que loa su honradez y coherencia como ejemplos de coraje y responsabilidad). La degradación y simplificación del universo del debate ideológico a este lado del Ebro ha llegado a tal extremo que ha logrado que una de las plantas cultivadas en el jardín de mis fobias deba ser arrancada para ser cuidada y conservada, como si se tratara de una rara orquídea, ante la proliferación de "malas hierbas" en las inmediaciones de esa propiedad que en cada caso es uno mismo. Ante la cateta obnubilación de Albà y los etnicistas de la antigua Convergència, Pérez Andújar emerge como un intelectual de talla (que no niego que lo pueda ser): en esas estamos.
Afortunadamente, el señor Albà que, por cierto, él que se ha sentido agraviado tantas y tantas veces ha conseguido ofender la inteligencia del que escribe en más de una ocasión, no ha salido demasiado bien parado de su envite. Así, una de las portavoces más fieles del régimen, Mònica Terribas, defendió al escritor, el diario más "centrado" del movimiento, el Ara, en su editorial, trató de desinflar el enfrentamiento y, por ejemplo, su columnista David Cirici advirtió, sensatamente, que "El pregoner de la Mercè no ha fet cap mal, amb les seves crítiques a l’independentisme. En canvi, si convertim l’independentisme en una cosa antipàtica i intolerant per als qui encara dubten, prendrem mal ("El pregonero de la Mercè no ha hecho ningún daño con sus críticas al independentismo. En cambio si convertimos el independentismo en algo antipático e intolerante para los que aun dudan, saldremos malparados"). Las voces más cívicas del secesionismo han negado su respaldo a lo que pretendía ser más que una bufonada y se ha quedado en simple esperpento.

Lástima que El País haya enarbolado la bandera de la Catalunya que dicen que defendería Pérez Andújar con ese cosmopolitismo que no debería engañar a nadie...

21 de septiembre de 2016

Agustín y Esther


El viernes 23 - a las 19:00 - Agustín Calvo Galán presentará en Barcelona, en la librería Documenta, su Trazado del natural, poemario francamente interesante del que trataré de hablar por aquí en cuanto me sacuda la presión del libro que me tiene enredado. Espero poder acudir.

Y la semana que viene, en la sala de exposiciones del Centre Cívic Pere Pruna, Esther expondrá su Satie i Martin: una experiència sinestèsica por segunda vez en la ciudad en un entorno más acogedor que el otoño pasado.

18 de septiembre de 2016

"Contra Visconti" en Valencia y Pamplona

El próximo 30 de septiembre, gracias a los buenos oficios de Viktor Gómez, presentaremos Contra Visconti en la Librería Primado de Valencia. Unos días después, el 6 de octubre y gracias a la mediación de Alberto Royo y Santi Elso, le tocará el turno al Ateneo de la todavía desconocida Pamplona. Aunque este año esté concentrado, de momento, en la escritura de un libro de poemas y en el trabajo, espero encontrar el suficiente tiempo como para poder dejar constancia de ambos actos por aquí.