21 de mayo de 2015

Crónica de la Nueva Edad (21/05/2015)


El otro día, comiendo con Rais, intercambiamos impresiones acerca del estado actual del "procés" y las perspectivas de futuro. En algunos aspectos coincidíamos, en otros no. La discrepancia más importante se dio en torno a la valoración de si el movimiento ha llegado a su punto álgido, lo ha sobrepasado o está por llegar: según Rais, los secesionistas perdieron la partida cuando la ANC no fue capaz de ponerse al frente de la lucha, desligarse de CiU y ERC, y presentarse en solitario a estas elecciones que quieren plebiscitarias con la Declaración Unilateral de Independencia como único punto de su programa. Una vez cumplido este objetivo podría haberse disuelto o devolver la iniciativa a los partidos: en cualquier caso, sus posibilidades de triunfar eran mayores que las de una corrupta y poco creíble CiU y una inexperta y dubitativa ERC, armada por el entusiasmo, el desconcoimiento y su "limpieza" en asuntos de corrupción política. Uno ha estado dándole vueltas a la tesis de Rais y comentándola con amigos y conocidos y al final ha de concederle que podría tener razón: le queda mucho recorrido al secesionismo y todavía tiene opciones de victoria pero puede que dejara pasar una oportunidad de oro. Ahora, como se lamentan algunos compañeros secesionistas, unionistas y españolistas se están haciendo notar, salen de sus cubículos y la toma de postura contraria a la independencia de la mitad de la población les dibuja un panorama complicado y, sobre todo, más lejano de lo que desearían.

Por otro lado, este lamento se acompaña de un cierto nerviosismo especialmente palpable entre las alas más radicales (etnicista - una parte de las bases de ERC y SI - y trotskista/estalinista - algunas bases de las CUP -) del secesionismo. La campaña contra Ada Colau y el movimiento Barcelona en comú, cuya posible victoria en la ciudad de Barcelona en las municipales diagnostican, acertadamente, como un obstáculo para la independencia, ha adquirido tal radicalidad que hasta el ínclito Vicent Partal se ha despojado de su habitual traje de Jiménez-Losantos y ha dado una muestra de cordura y sentido común que uno ya consideraba definitivamente perdido. Partal ha alertado contra las demonizaciones y el rechazo del principio democrático al cual los secesionistas se adhieren, en principio, como principio básico e irrenunciable, advirtiendo que un posible triunfo de su candidatura debe ser aceptado y digerido: "Els primers dies de campanya vaig expressar la meua preocupació per algunes de les formes amb què es captenia Barcelona en Comú. Ara, passada una setmana, he d'expressar preocupació també per tot el contrari: estic molt preocupat per les formes d'alguna gent que va contra la campanya de Barcelona en Comú." ("Los primeros días de campaña expresé mi preocupación por algunas de las formas con las que se comportaba Barcelona en Comú. Ahora, tras una semana, he de expresar preocupación también por todo lo contrario: estoy muy preocupado por las formas de alguna gente que va contra la campaña de Barcelona en Comú").

P.S: la precisión sobre los trotskistas/estalinistas de las CUP merece un pequeño comentario aparte. Seguramente de momento es sólo una percepción subjetiva pero alrededor de las CUP, al menos en Barcelona, uno está viendo a demasidados antiguos conocidos trotskistas que están "entrando" (la táctica habitual de esta corriente del marxismo) para tratar de influir determinantemente en la dinámica de esta formación. No hay nada que objetar a ello. Pero es cierto que los comportamientos de algunos de ellos, conforme pasa el tiempo, parecen acercarse a los de sus enemigos de siempre: los estalinistas. Precisamente por lo que sufrieron, una implacable persecución desde las filas de los Partidos Comunistas y desde los movimientos conservadores y reaccionarios, a uno le resulta difícil soportar verles hablando de "verdaderos" y "falsos" revolucionarios (Podemos y compañía) a los que hay que combatir y repartiendo carnets de "auténtico luchador" por la Republica catalana: como si hubieran entendido que la estrategia del padrecito Stalin era la más apropiada, hacen ahora uso de ella. De puertas afuera profesan ese relativismo indecente que tanto daño hace a la izquierda. De puertas adentro han radicalizado su dogmatismo y le han cogido el gusto a la identificación de elementos "a purgar". Penoso.

19 de mayo de 2015

Francia: profesores "reaccionarios" en huelga


Pues eso: en Francia, profesores reaccionarios, como todos aquellos de nosotros que no compartimos el modelo logsista y creemos que el centro (si es que tiene que haber alguno) de la enseñanza ha de ser la transmisión del conocimiento, se han declarado en huelga contra la reforma pretendida por el gobierno progresista, por llamarlo de alguna manera, de turno. ¿Les ha llegado la hora de la definitiva degradación de la enseñanza pública vía su conversión en red asistencial-inclusiva-creadora-de-valores-innovadora-centrada-en-el-alumno-y-sus-necesidades-y-abierta-a-la-comunidad-padres-ayuntamientos-y-sobre-todo-empresas? Esperemos que, como Asterix, resistan donde nosotros no pudimos.

"Dans le cortège, Le Figaro a croisé Julie et Caroline, des enseignantes d'histoire et de sciences de la vie et de la terre venues de Bondy: «Nous ne voulons pas être réduites à des animatrices socioculturelles ou animer des groupes de parole. Nous enseignons des connaissances». La première insiste sur le fait qu'en histoire-géographie, «on fait de l'histoire-géographie, on enseigne des dates, la chronologie». Cécile Le Rétif, professeur de sciences de la vie et de la terre venue du collège parisien Courteline craint, comme la plupart des professeurs rencontrés dans le cortège, que les EPI, les fameux projets interdisciplinaires prévus par la réforme, ne viennent amputer sa discipline. «Les EPI, c'est joli mais ça n'apporte pas le savoir aux enfants. Le plus important, ce sont les fondamentaux. Dans les classes de latinistes, il y a aussi des enfants issus de milieux défavorisés. Pourquoi la ministre nous caricature-t-elle?», fait aussi observer cette professeure de français venue d'un collège des Yvelines.
«C'est le nivellement par le bas. Les programmes de physique sont allégés de toute difficultés mathématiques» pour Sophie, prof de physique quand Frédérique, latiniste «de gauche», indique qu'elle est «opposée à cette réforme qui enlève des heures de cours aux élèves» au profit des EPI. Pour Jean, professeur d'anglais à la Garenne Colombes, «les classes européennes ne sont pas réservées à l'élite. Nos élèves sont de tous milieux et origines.». Pour ces manifestants, l'autonomie accrue des établissements ne peut qu'augmenter les inégalités."

 http://www.lefigaro.fr/actualite-france/2015/05/19/01016-20150519ARTFIG00139-plus-d-un-enseignant-sur-deux-en-greve-selon-le-snes.php#auteur

17 de mayo de 2015

Algunas observaciones sobre "la sociedad del espectáculo" (XI)


El beneficio obtenido por la monetarización de lo espectacular ha alcanzado una dimensión probablemente inesperada que va más allá de la creación de un nuevo ámbito de mercancías. El espectáculo no sólo se ha revelado como un divertimento, un acontecimiento catártico o pedagógíco, sino como un objeto de consumo colonizador. Debord lo pensó en términos narcóticos: “Allí donde el mundo real se cambia en simples imágenes, las simples imágenes se convierten en seres reales y en las motivaciones eficientes de un comportamiento hipnótico” (p43).

No obstante, las mentes saturadas de un aluvión de imágenes no se limitan a una conducta de autómata que sería más consoladora: desean  - intensamente, además -, construyen, operan, deciden, alteran... Las mentes colonizadas no están sedadas sino que continúan funcionando en el espacio construido y delimitado por lo espectacular que les otorga nuevos campos de percepción y nuevos objetos de deseo. Lo imaginario no deforma sino que "forma", ordenando la aprehensión sensorial e intelectual y "conforma" creando un conjunto de necesidades antes inexistentes cuya satisfacción engendra conductas no meramente robotizadas.

(Observaciones anteriores)

15 de mayo de 2015

Crónica de la Nueva Edad (15/05/2015)


El miércoles, el título del editorial del gran Vicent -JiménezLosantos- Partal era eufórico: "Dinamarca trenca el mur espanyol". Se hacía eco del debate en el Parlamento danés del contencioso catalán y lo interpretaba como un acontecimiento histórico en el cual "Dinamarca pren posició a favor d'una solució democràtica sobre la independència de Catalunya" ("Dinamarca toma partido a favor de una solución democrática sobre la independencia de Cataluña") quebrando el aislamiento impuesto por el gobierno español, sorteando el habitual mantra del "asunto interno" y demostrando así que, cuando llegue la hora de la verdad - es decir, cuando se apruebe la DUI (Declaració Unilateral d'Independència) -, en Europa dominará el pragmatismo y la mayoría de los países reconocerán rápidamente al nuevo estado.

Esta optimista visión, que uno no compartió tras la lectura, aparece en El Periódico relatada de una forma ligeramente distinta. Bajo el titular "El Parlamento danés apoya diálogo democrático entre España y Catalunya" señala en una entradilla que "la mayoría de los grupos apoyan que se celebre una consulta, pero eluden intervenir en el proceso alegando que se trata de un 'asunto interno'", una afirmación que también repite La Vanguardia. El matiz es importante: no se coloca, como pretende el siempre neutro Partal, a Catalunya y España al mismo nivel como no se supera la retórica del "asunto interno" que implica, él bien lo sabe, una posición favorable al mantenimiento del statu quo.

En estas estaba cuando, al empezar estas líneas, acudí a la opinión de El País para disponer de un último elemento de prueba argumental y para mi sorpresa no logré hallar ni una sola mención al asunto en su edición digital. Realicé diversas búsquedas sin el menor resultado. Nada. Y este hecho cambió mi opinión.

Puede que Vicent Partal tenga razón pero por su vertiente negativa: que El País silencie este hecho, cuando por ejemplo dio amplia cobertura a la charanga de Mas en Columbia, lejos de mostrar su insignificancia a uno le sugiere más bien que se trata de algo a tener en cuenta. Y más cuando el diario se ha distinguido en los últimos años por prestar considerable atención a multitud de minucias intrascendentes.

13 de mayo de 2015

Un fragmento de "Elegía en Portbou"


Para leer, por ejemplo, "a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras" Hospitalitat de la nit de Joan Margarit.


"Con él he bajado a estas calles, a este sumidero
donde las llagas van al mar y se renuevan y regresan,
con él te he visto olisqueando profecías, meando en las pocilgas
del desconsuelo, en los aliviaderos de la historia, en los torpes
meandros de la esperanza, en las dilaciones, en lo oculto,
tú miserable, pobre pálido perro judío, comunista hijo de perra
que vaga por las calles derruidas de Portbou para habitar
el tiempo de la morfina, el olvido del ángel, para ser sólo 
 hueso de perro muerto roído por otro famélico perro
que llegó una mañana a esta luz, a esta extraña fidelidad
(tan perruna, tan callejera, tan nuestra y olvidada) de la memoria."

Pan y circo


Y tras la derrota del Bayern esta noche tan sólo nos queda esperar que un triunfo de la Vecchia Signora nos ahorre el espectáculo de nacionalismo y estupidez de una final de Champions entre el Barça y el Madrid. Es una cuestión de higiene mental.

11 de mayo de 2015

Rais y Eduardo


Fin de semana de encuentros y reflexiones. El viernes, comida con Rais. Como viene siendo habitual en nuestros últimos encuentros no acertamos con el restaurante en esta Barcelona de sitios caros y platos mal cocinados pensados para turistas que, se sospecha, no volverán: si los propietarios creyeran lo contrario no hay manera de entender cómo son capaces de cobrar cantidades indecentes por cartas deplorables. Con todo, como siempre es un placer hablar con Rais no sólo por la larguísima y profunda amistad que nos une sino por su capacidad para escuchar y la audacia de sus planteamientos, la comida en realidad es lo de menos. Entre los muchos asuntos acerca de los que hablamos, uno recogió nuestra atención durante bastante tiempo por la amplitud de sus consecuencias: la crítica a la reducción de la ética a la política que la mayor parte de la izquierda ha realizado históricamente y de la que ambos participamos con entusiasmo durante años y por la que, por ejemplo, criticamos a Foucault o Derrida en su momento. Ahora entendemos mucho mejor el ethical turn del primero o la resistencia a subsumir la primera en la segunda del argelino. Ahora (hemos tardado mucho, es verdad) comprendemos la irrenunciabilidad de la ética y, cuanto menos, la necesidad de evitar su sumisión a la política: sin una reflexión previa o simultánea sobre la eticidad individual las puertas al totalitarismo político se abren de par en par.

El domingo, vermouth en la Plaza del Sol con Eduardo Moga. Aunque no nos conocemos desde hace mucho y lo que me une a él es más fino y quebradizo, más contextual y lábil, tiene uno la sensación de que hay un vasto espacio a explorar presidido por la indefinible promesa de una amistad en la que escritura, vivencia y finitud se anudarían sosegada y fecundamente de esa manera siempre inconcebible pero presentida que inspiran algunos de mis deseos respecto a los demás. También, aparte de los intercambios más cotidianos y jocosos - pero como en el caso de Rais imprescindibles - algunas reflexiones interesantes acerca de la traducción, el capital simbólico, Celan, etc. Al final, como la anterior vez que nos vimos, una sensación satisfactoria en la que se mezclan la  alegría y la envidia: alegría por hallar un interlocutor con el que poder dialogar francamente acerca de la vida en la República de las Letras y sobre ésta; envidia por su capacidad de mantener el equilibrio entre las servidumbres de la pertenencia a ésta y el mantenimiento de una franja de ser ajena y distante, algo que uno nunca ha logrado y por lo que también, aunque no únicamente, vive en este exilio eremítico respecto a ese mundo idealizado. Él sabe que no es un patricio con residencia asegurada. Habita en un barrio más modesto, sabe qué peajes ha de pagar y los abona para que le permitan deambular por el centro de la República pero no parece sentir melancolía alguna por retornar cuando el pase ha caducado.

Amplitud y vastedad gracias a ellos que ensancha este angosto valle en el que a menudo uno habita.

9 de mayo de 2015

Un poema de Joan Margarit


"HOSPITALITAT DE LA NIT

Colera, 1996

Un petit port en una costa abrupta.
En la fosca batega un cor d'onades.

Travessant el barranc, damunt del poble,
el pont d'acer, com un obscur brodat.

Amb un redoble brusc de bateria, passa
el tren que fa uns minuts ha sortit de Portbou.

Podria ser aquell tren que havia d'agafar
el mil nou-cents quaranta Walter Benjamin.

Salvant-se hauria estat sois un obscur
filósof, un jueu desconegut.

És un patétic embalum la gloria;
fet d'ángels, monuments, falses il.lusions,

com tenir confianca en els qui han de venir
o en l'hospitalitat de les tenebres.

Com amagar darrere d'una máscara
aixó definitiu que no té rostre.

Tot ho hagués canviat el pobre Benjamin
per un instant en aquest tren nocturn
"

("HOSPITALIDAD DE LA NOCHE

Colera, 1996

Pequeño puerto abierto en una costa abrupta.
Late un corazón de olas bajo la oscuridad.

Sobre el pueblo extendido al fondo del barranco
cruza muy alto el puente, un bordado de acero.

Corno un brusco redoble de batería, pasa
el tren a los minutos de salir de Portbou.

Podría ser el tren que en el año cuarenta
tuvo que haber cogido Walter Benjamin.

Si se hubiera salvado, no habría sido más
que un oscuro filósofo, un judío ignorado.

Es un bulto patético la gloria;
ángeles, monumentos y falsas ilusiones,

como tener confianza en los que han de venir 
o en la hospitalidad de las tinieblas.

Como tras una máscara ocultar
lo que no tiene rostro, pero es definitivo.

Todo lo hubiera dado el pobre Benjamin
por un instante en este tren nocturno.")

7 de mayo de 2015

Crónica de la Nueva Edad (07/05/2015)


Uno ya ha dicho en más de una ocasión que desde la España institucional y mediática no se acaba de entender demasiado bien lo que sucede por estos pagos. Llevan un par de meses proclamando la caída en barrena del secesionismo, los estertores del proceso, su agonía... Reúnen unos cuantos datos, los interpretan tan sesgadamente como sus "enemigos disgregadores" y acaban construyendo una ficción de normalidad, de retorno al redil y de fin de un ensueño, cuyo carácter fantasioso no tiene nada que envidiar al que prodigan la mayoría de los líderes de opinión del "procés".

Es cierto que en las últimas encuestas el "no" a la secesión ha superado por vez primera en varios años al "sí" pero hay que tener cuidado con la lectura que se hace. Alguna vez uno ha distinguido por estos pagos entre, al menos, cuatro grandes porciones, de mayor a menor, del electorado catalán: secesionistas, no-nacionalistas, unionistas y españolistas. Los primeros son la minoría mayoritaria y los últimos una clara minoría. Los otros no pueden ser adscritos a ninguno de los dos polos: oscilan, preferirían probablemente una solución de compromiso con España pero también, especialmente los no-nacionalistas, no harían ascos a una independencia ordenada, dilatada en el tiempo y respetuosa con la historia común del sur de los Pirineos (lengua, deuda, doble nacionalidad...). Si ahora buena parte de estos se han manifestado contra la independencia ha sido, creo, coyunturalmente: el lógico desenlace de la asfixiante presión que buena parte del movimiento secesionista aplicó entre septiembre y diciembre y que crispó, innecesariamente, el ambiente. Fue una especie de efecto boomerang. Sin embargo, la situación es demasiado volátil como para esperar que esta toma de posición se mantenga demasiado tiempo como creen los adversarios del secesionismo. Y es aquí donde entra en juego esa variable "anímica" en la que se apoyan para vaticinar el fin del movimiento: la que que habla acerca de la disminución del entusiasmo que lo nutre.

No es que el secesionismo haya perdido fuelle: mis amigos secesionistas siguen siéndolo (¡faltaría más!) pero lo que sí es cierto es que el entusiasmo no guía su juicio tanto como hace unos meses. Ya no esperan alcanzar la ruptura en semanas ni están convencidos (en absoluto) de que el "nuevo país" vaya a ser mejor que el actual. De hecho, algunos reconocen que tienen el "corazón partío": racionalmente no tienen esperanzas en el experimento y más visto el comportamiento de las élites políticas catalanas durante estos últimos meses pero sentimentalmente no pueden, ni quieren, evitar el deseo de que su patria sea independiente. Esta decadencia de la fiebre se trasluce en una relativa caída, que uno agradece enormemente, de la contaminación visual de banderas, lemas, insignias, etc. en Barcelona ciudad, por ejemplo, y que parecería avalar esa satisfacción que algunos dirigentes y propagandistas españoles exhiben. Sin embargo, uno hace la lectura contraria porque:

a) el incremento o la mengua del simbolismo no puede traducirse automática y linealmente en un aumento o disminución de la masa secesionista. Además, aunque haya menos banderas sigue habiendo muchas y no en la posición clásica-autonomista sino en mástiles, gigantescas, de acuerdo con las pautas de una estética patriótico-militar;

b) justamente, si el secesionismo tiene posibilidades de triunfar no será fundamentando sus pasos en la base emotivo-religiosa que lo sustenta sino adaptándose al "principio de la realidad" y guiándose por la prudencia, la táctica y el sentido común. De hecho, por ejemplo, a menor entusiasmo menor presión, más tolerancia y, por tanto, más posibilidades de que todos aquellos que se han llegado a sentir amenazados, pero que no eran especialmente beligerantes contra el proyecto de una Catalunya independiente, puedan volver a su posición de inhibición o incluso a participar activamente en el "procés".

Tiene uno la impresión de que sólo un plan a largo plazo que considere la situación internacional, la división interna creada y las posibilidades "reales" de la apuesta secesionista, sin orillarlas por una sobreestimación emocional, puede salir adelante con garantías de éxito: el problema es que sin la movilización pasional parece que el movimiento esté condenado a su consunción...

5 de mayo de 2015

Algunas observaciones sobre "la sociedad del espectáculo" (X)


El consumo de representaciones se ha esparcido planetariamente y ha penetrado todos los estratos sociales. Aunque haya zonas del mundo en las cuales el espectáculo sigue maniatado y circunscrito a los límites prescritos por alguna autoridad, sea la de la divinidad, el sujeto o la tribu, el gobierno del orbe está, en gran parte, en manos del espectáculo pues no se trata de una simple acumulación de dinero, que ya ata a los dominados que no pueden poseer los medios de producción de lo espectacular y son consumidores natos, como en aquellas fábricas del XIX provistas de tiendas y bares donde los explotados gastaban su miserable renta en los propios locales levantados por los dueños de las empresas, sino que la espectacularidad se ha revelado como una extraordinaria arma de colonización mental.

(Observaciones anteriores)

3 de mayo de 2015

"Colapso digital"



Finalmente, Rais se ha decidido a dar forma de libro a las reflexiones sobre el "colapso digital" que ha ido publicando en los últimos meses. Las ha ampliado y pulido y en Amazon se puede encontrar una primera puesta a punto de sus argumentos en el volumen Colapso digital. Un pequeño adelanto de las afirmaciones contenidas en él:

"El colapso digital acontecerá una vez se traspase el cenit digital para luego decrecer rápidamente en un auténtico acantilado digital, en el que veremos desaparecer casi todos los dispositivos de consumo individual. Adicionalmente, si en ese cenit ya se hubiera superado la singularidad, a saber, la superación de la inteligencia humana por la artificial, la regresión a un estado anterior, lo que llamamos la singularidad negativa, sería mucho más complicada, pues habría una pérdida neta del conocimiento humano y la imposibilidad de interactuar en red. Es necesario mantener un Internet mínimo durante el decrecimiento, como repositorio e interconexión de la humanidad.

El colapso energético quizás sea inevitable, pero el colapso digital podría ser evitable y en todo caso, necesitamos a la digitalización para hacer más suave el decrecimiento, que desencadenará la falta de energía. La tecnología en sí misma no puede ser la solución para el colapso energético, porqué la energía ni se crea ni se destruye, sólo se puede extraer dentro de unos límites de rentabilidad económica y energética.

La tecnología digital mínima debe ser optativa y verde. Pero además debe ir acompañada de nuevos conceptos en muy diversos ámbitos, que son parte de la solución al colapso digital:



1. ÁMBITO INDIVIDUAL - Ética Digital (ED): Permitirá la comprensión de las acciones individuales en un marco normativo, en el que la actuación correcta quedará bien definida, tanto en la propia subjetividad como en la intersubjetividad.
2. ÁMBITO SOCIAL - Responsabilidad Social Digital (RSD): Define el marco normativo práctico donde la acción colectiva tiene que ajustarse a las regulaciones de la digitalización sostenible y socialmente justa.
3. ÁMBITO EMPRESA- Responsabilidad Corporativa Digital (RCD): Define las políticas de máxima excelencia para empresas, en la gestión de los recursos digitales, desde el punto de máximo beneficio social y ambiental. 
4. ÁMBITO ECONÓMICO - Economía del Bien Común Digital (EBCD): Es el modelo económico alternativo propuesto, el procomún digital colaborativo, que viene sustentado por una política monetaria colaborativa.
A todas estas soluciones habría, que añadirle la guinda. El fundamento de todas es el cambio de paradigma social, el cambio de perspectiva cultural, que resumimos bajo el concepto de cosmología política. Este es el que nos permite ver los problemas desde la conciencia planetaria de pertenencia a un ecosistema llamado biosfera. Para ver la Tierra como un todo, hay que verla desde fuera, desde el espacio. La visión de la astronáutica y de la cosmología, de una especie en un planeta azul, sin países ni diferencias, es completamente necesaria. Fue el gran divulgador Carl Sagan, quien desarrolló esa visión. Nuestra existencia sólo tiene sentido si sentimos que hacemos parte del Cosmos. Cuidar la Tierra es cuidarnos a nosotros mismos."


El libro, del que se puede leer un amplio fragmento, puede adquirirse aquí.

2 de mayo de 2015

Escribe Jorge Wagensberg


"La mente, cualquier mente, tiende a situarse a sí misma en el centro del espacio y del tiempo. El principio de mediocridad nos invita a romper este prejuicio. La hipótesis equivale a reconocer que no existen observadores de privilegio. En consecuencia, y en ausencia de ulterior información, la mente pensante tampoco es el centro de nada. O sea, cuando observamos un suceso coetáneo, nuestra posición no tiene nada de especial dentro del intervalo que media entre su principio y su final. Calculamos" (El pensador intruso, p104).

30 de abril de 2015

Crónica de la Nueva Edad (30/04/2015)


Uno es consciente de las diferencias que existen entre Vicent Partal y Jiménez Losantos: están en extremos opuestos del arco político. No se vendrá ahora con aquello de que los extremos se tocan porque si bien fácticamente los totalitarismos presentan pocas diferencias (véase los socorridos ejemplos de Stalin y Hitler), moralmente, en su idealidad, pueden ofrecer doctrinas radicalmente distintas cuya evaluación no debe pasarse por alto en la forma de un aplanamiento igualador. Más bien, el eje de la fobia de uno hacia ambos, en cuanto "figuras" (nada sé de ellos como "personas") tiene que ver con su "compromiso" con una opción política específica, para colmo nacionalista, a la cual supeditan cualquier empeño de objetividad periodística. La conversión del periodismo en propaganda política y la renuuncia a cualquier objetividad siquiera heurística es, en sí misma, deplorable por lo que supone de renuncia a la formación independiente del juicio de los ciudadanos. Puede que, como muchos marxistas señalaron durante el siglo XX, si la "objetividad periodística" es hipostatizada y mantenida como dogma indemne a la crítica no quede otro remedio que poner en tela de juicio su carácter ilusorio. Pero si es postulada como un ideal regulativo al cual se tiende y no se aparta la conciencia de que es irrealizable en su traducción histórica, lo cual no exime del intento de su práctica constante, puede ser preferible a este periodismo comprometido que no duda en manipular, deformar e incluso mentir para conseguir unos efectos sociales muy concretos y, generalmente, que poco tienen que ver con el fomento de la capacidad de los individuos de valerse de su propio entendimiento. Para entendernos, entre el Washington Post de Woodward y Bernstein y los periodistas de la Fox "empotrados" en las unidades militares norteamericanas durante la guerra del Golfo hay una enorme diferencia: la misma que hay entre Partal y Losantos y los pocos periodistas que en este país prefieren la búsqueda de la objetividad y la verdad al "compromiso".

Si fuera por los periodistas "comprometidos"nada se hubiera sabido del Gulag y el Lager...

29 de abril de 2015

Escribe Lukács



“Ello demuestra que allí donde levanta cabeza el irracionalismo, en filosofía, lleva implícita ya, por lo menos, la posibilidad de una ideología fascista, agresivamente reaccionaria” (El asalto a la razón, trad. de Wenceslao Roces, p27)

28 de abril de 2015

Algunas observaciones sobre "la sociedad del espectáculo" (IX)


La mercantilización del espectáculo es inseparable de la colusión entre la necesidad del capital de subsumir cualquier realidad posible, sea cual sea su estatuto, bajo su égida para asegurar no sólo su continua expansión sino también su supervivencia y el desarrollo de la capacidad de las antaño denominadas “fuerzas productivas” para generar, reproducir y distribuir imágenes a gran escala.

El funcionamiento del arte autónomo, fuente principal de la producción de imágenes sociales, respecto al capital, se empieza a resquebrajar a mediados del XIX en Europa y America del Norte como resultado de la progresiva comercialización de los productos espectaculares. Pero será sobre todo durante el siglo XX cuando esta inclusión en los mecanismos comerciales, favorecida por las mejoras tecnológicas en su generación, copia y distribución convertirá, definitivamente, a la imagen en mercancía. La inversión en pintura especialmente y en arte en general (manuscritos, bocetos, cartas, obras...), el cine de masas, los medios de comunicación escrita, las retransmisiones por radio, las televisiones, Internet, los videojuegos, la misma literatura del best-seller, transforman lo representativo, lo espectacular, en una suculenta zona de ganancia y extracción de plusvalía.

(Observaciones anteriores)

26 de abril de 2015

Crónica de la Nueva Edad (26/04/2015)


Mi querido Vicent-Jiménez-Losantos-Partal, consciente del peligro que representa Podemos, y que el inefable President explicitó hace poco al señalar que esta opción política "distrae" del objetivo de la secesión al volver a situar el eje del debate entre derecha e izquierda y no entre España y Catalunya (¿se puede decir más claro a los izquierdistas, por llamarlos de alguna manera, de las CUP?), se relamía, hace ya algunos días, ante la rendición de pleitesía que Pablo Iglesias haría ante Felipe VI. Así, de paso, rehabilitaba el "abrazo" entre el líder de las CUP y Mas que tan acertadamente criticó aquél. Lamentablemente, el saludo y el regalo de Game of Thrones, calculadamente ambiguos, no le ha permitido extraer todo el jugo del descrédito que esperaba pero él y los suyos persisten en su empeño: ningún partido suscita entre los secesionistas radicales tanto desprecio y rechazo como la nueva formación ante la posibilidad de que una regeneración constitucional que busque un "nuevo encaje" para Catalunya, opción, según las encuestas, preferida por una buena parte de los ciudadanos catalanes, acabe empantanando el órdago independentista.

Aunque Podemos acuse el desgaste, especialmente el provocado por el iluminado poeta e intelectual Monedero, sigue manteniendo todavía unas altas expectativas en Catalunya. Tan sólo la movilización masiva de los medios de comunicación nacionales puesta en marcha parece capaz de evitar su fuerte irrupción en el Parlament y Partal y los suyos ya se han puesto el traje de faena: les va mucho en juego, demasiado para la suerte del proyecto secesionista. Seguramente conseguirán erosionar lo suficiente el movimiento de Iglesias y compañía pero...

24 de abril de 2015

Obras de arte, arte trivial y Sant Jordi


Ayer la República de las Letras y la de las Artes acudieron en socorro de uno tras una semana funesta marcada por el asesinato del profesor Abel Martinez Oliva y la dolosa manipulación que Govern de la Generalitat, sindicatos mayoritarios que no desean que el ideal de la escola catalana inclusiva pueda verse fisurado lo más mínimo y medios de comunicación subvencionados y adictos al régimen han hecho del suceso. Abatido y molesto ya de buena mañana, camino al despacho encontré una parada de libros de segunda mano que se estaba montando cerca de la Gran Via. Aun no habían tomado las calles los compradores y salí con un auténtico alijo por cuatro perras: Estació de França de Joan Margarit, la excelente edición de Círculo de Lectores de Los Buddenbrook de Thomas Mann, la conmemorativa, y difícil de encontrar a un precio razonable, de Cien años de soledad, un volumen de obras de Dickens y la Trilogía de Auschwitz de Primo Levi en catalán. Una ganga resultado seguramente de alguna biblioteca heredada de la cual se desconoce el verdadero valor. A mediodía, en casa, esperaban los regalos por la onomástica: la integral de las sinfonías de Mahler, una buscadísima versión de Los conciertos de Brandenburgo y la versión del director de Nymphomaniac. Ahora, mientras da uno cuenta de ello suenan las cuerdas del maestro alemán y vuelve la sensación de que la distinción, tan cara a nuestra tradición occidental prácticamente desde Grecia, entre arte de consumo y obra de arte, entre arte trivial y arte auténtico, entre arte popular y arte universal, sigue siendo pertinente aunque deba ser, como siempre, relativizada metodológicamente para evitar su abuso simplista.

23 de abril de 2015

Algunas observaciones sobre "la sociedad del espectáculo" (VIII)


Idealmente, la causa principal de la emancipación de las representaciones de la soberanía del hombre es que el duplicado espectacular se ha convertido en mercancía. Antes de la era capitalista la imagen estaba, en líneas generales, fuera del circuito del capital. Era un bien común. Su valor era, ante todo, valor de uso. Sí, se vendían, compraban e intercambiaban pinturas, escritos, dibujos, narraciones... Pero la mayor parte de la producción navegaba por el mundo de la vida siguiendo los distintos usos que en él se le daba. Su valor como pieza de cambio apenas excedía de la dimensión de la distinción: figuraba en las propiedades de los privilegiados y dominadores, en las plazas, edificios y lugares de simbólica relevancia popular o en lugares de culto pero no era, prácticamente, objeto de inversión aunque lo fuera de colección. La autonomía de lo espectacular respecto al capital estaba en proporción inversa a su heteronomía respecto al sujeto.

(Observaciones anteriores)