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28 de septiembre de 2015
De Gsús, Jordi y Eduardo
La tensión que se ha vivido estos días en Catalunya ha hecho que dejara en el tintero para cuando hubiera un poco más de sosiego, hoy por ejemplo, que Gsús Bonilla me envió ya hace unos días su último manuscrito, Viga, para que hiciera una lectura crítica como hice en el pasado con otros textos suyos: un honor y un placer. Y hoy he recibido otro correo suyo informando de la publicación de Gsusitos, una colección de haikus escritos entre 2013 y 2014, que se puede descargar gratuitamente aquí, y que se presentará el próximo 3 de octubre a las "19:30h, dentro la programación de 'A Sangre' (Feria de mercado libre editorial), en la Fundación veintiséis de diciembre, calle Amparo 27, Madrid". Envidiable productividad, de verdad.
También hace unos días Jordi Alsina, a quien por cierto tengo muchas ganas de ver, comunicaba por correo electrónico que tiene nuevo proyecto de micromecenazgo en marcha: (A)ïllat, un conjunto de relatos y artículos sobre Creta y Grecia a partir de su experiencia durante más de siete años en aquellas tierras. Buen observador de la realidad helénica y dotado para la reflexión atenta a los detalles y los matices, estoy convencido que el volumen será cualquier cosa menos insustancial. Se puede contribuir a la publicación del volumen aquí.
P.S: Por cierto, nada mejor que charlar con Eduardo Moga, esta mañana en una terraza de la Plaça del Sol, sobre lo sucedido ayer y en los últimos meses en el Principat, para cubrir con un manto de humor y distancia crítica algo que, visto desde tan cerca, no tiene ni la más puñetera gracia.
6 de julio de 2012
El padre de Jordi Alsina
Ayer al mediodía una agradable sorpresa. Llegó hasta mis manos Ta Kritikà. Viatge per la música de Creta, el libro de mi querido Jordi Alsina. Y llegó de una manera elegante e inesperada. Me lo trajo en persona, hasta mi domicilio y desde Argentona - que no está a cinco minutos paseando -, su padre a quien no tuve el placer de conocer más que de oídas en los años en que Jordi fue mi alumno, tutorando y posteriormente amigo.
Fue un honor. Y más recibir de su parte el cumplido de que algo tuvo uno que ver - para bien, al parecer - en que Jordi acabara escribiéndolo.
Si así ha sido, perfecto.
Para uno, su hijo fue un ejemplo perfecto de como un modelo educativo, si es conducido por personas poco atentas al matiz y al detalle puede acabar arruinando talentos. No es el caso del modelo imperante, el logsismo-progre, que los arruina sistemáticamente al reducirlos, desatentiéndolos, a la mediocridad y la incapacidad para soportar la frustración.
Jordi supo salir adelante por sus propios medios pese a que algunos jamás confiaron en él. Al menos esa ventaja tenía el modelo precedente...
19 de abril de 2012
Paul Cahill y Jordi Alsina
El correo deja noticias de dos amigos que no pueden sino dejarle a uno buen sabor de boca.
Por un lado, Jordi Alsina ha reunido antes del plazo previsto más de 2000 euros mediante el sistema de micromecenazgo de Verkami con lo cual su ensayo sobre la música cretense verá la luz pronto. Felicidades Jordi. Parece que las lesiones sufridas durante su aprendizaje como alumno del que escribe no le impedirán, finalmente, formar parte de la República de las Letras como ciudadano de pleno derecho. No es mucho, pero de cuantas más repúblicas sea uno ciudadano mejor.
Por otra parte, esta semana Paul Cahill participa en un Congreso en Kentucky con una ponencia titulada "Of Birds and Verbs: Memory, Suffering, and Disaster in Spanish Holocaust Poetry of the New Millennium" en la cual dedica unas páginas incisivas y halagadoras a Del Tercer Reich y, más concretamente, al poema "La mirada" que ocupa su atención junto a "(Porque sólo soy verbo)" del libro de Jorge Urrutia El mar o la impostura y "Memoria de un mínimo desastre" de Antonio Crespo Massieu pertenciente a Orilla del tiempo. Magnífica compañía, no cabe duda. Cuando el artículo haya sido publicado le pediré permiso para reproducirlo por aquí. Gracias Paul.
Nota: no menos relevante, en cierto sentido, que el hecho de que Paul sepa leer muy bien y trate con respeto y esprit de finesse un texto como Del Tercer Reich, es que me ha invitado a unirme a una liga internacional de Fantasy Football que un conocido suyo está, al parecer, organizando. Para un freakie apasionado de este deporte como soy, la oportunidad de participar en una liga de fantasía es un motivo de alegría. También por esto, gracias Paul.
1 de abril de 2012
El libro de Jordi Alsina
Jordi, de quien alguna vez he hablado por estos pagos, me padeció como profesor en sus años de juventud. Sin embargo, pese a ello creció entre nosotros una amistad que dura hasta hoy. En el 2010 culminó un trabajo de investigación sobre la música popular de Creta y su función social que ahora ha decidido publicar sirviéndose de una iniciativa curiosa: el micromecenazgo a través de Verkami, "un 'crowdfunding' para financiar proyectos originales y creadores independientes".
Uno, ¿nobleza o más bien decencia/culpabilidad? obliga, ya ha hecho su modesta contribución. Espero que reúna los 2000 euros en 40 días que necesita para llevarlo a puerto mediante aportaciones que van desde los 5 hasta los 120 euros. Más sobre el proyecto de Jordi aquí.
Que tengas suerte Jordi. Un hijo, un libro... Sólo falta el árbol... Uno ya lo ha hecho y la cosa pasa a ser más relajada...
Sólo habría que añadir... ¿una revolución?
Claro que según con quién y cómo casi que no...
11 de septiembre de 2011
Hay reformas que valen más que mil utopías

Mi amigo Jordi, "Náufrago del Espacio sideral", reflexionaba el otro día sobre la inutilidad de la apuesta política por la "equidad fiscal". Escribía Jordi:
"I enmig d'aquest batibull, una senyal que les coses es mouen: els rics alemanys, francesos i americans demanant que els hi augmentin més els impostos; de fet, res d'estrany, no és que siguin més solidaris o més idiotes que els altres milionaris d'altres contrades, saben millor que ningú, que historicament en situacions de desigualtat els caps dels qui tenen quartos també cauen; però tenen un problema des del meu punt de vista: si pensen que pagant una mica més les desigualtats no continuaran augmentant, s'equivoquen, perquè el sistema econòmic que ens governa està programat perquè els guanys d'aquells que tenen cada vegada sigui més gran. I de fet, penso que la percepció de la gent de peu davant els més rics, no canvia gens entre tenir un castell o tenir-ne tres o mil. Vull dir, que no crec que quatre molles puguin calmar el malestar, la mala llet."
En el fondo moral de la argumentación uno no puede sino estar de acuerdo con él: es dudoso que los movimientos de grandes fortunas reclamando un trato fiscal más equitativo (más "progresivo", que tribute, proporcionalmente, más quien más tiene) obedezcan a la filantropía o a un arrebato de moralidad sino más bien a un cálculo de supervivencia.
Con todo, uno insiste en que, actualmente, no es sólo un imperativo moral sino también político restaurar y ajustar la equidad fiscal. Si se desconfía de los proyectos de ingeniería social amparados en utopías, lo cual no significa despreciar las utopías per se sino los programas que proponen una serie de medidas prácticas, empíricas, apoyándose justo en lo no empírico, en lo ideal, en lo contrafáctico, y se opta por la acción política "real", el papel del Estado como corrector de las desigualdades generadas por el "mercado" no debe ser desdeñado como "reaccionario", "insuficiente" o "insignificante".
Para entendernos, el modelo keynesiano no es una panacea ni una configuración siquiera óptima pero es preferible, racional y moralmente, su existencia y desarrollo que su abandono por maximalismos ultrarrevolucionarios: hemos de hacernos cargo que se trata de la vida diaria de millones de personas de lo que estamos hablando. Millones de personas cuyas condiciones de existencia cotidianas son muy diferentes si funciona un estado keynesiano o uno cuasifeudal o neoliberal. Y a las pruebas actuales cabe remitirse: a los millones de personas afectadas por las crisis de deuda, los recortes sociales, los rescates, etc.
Sub specie aeternitatis quizá nuestras democracias sean simplemente regímenes corruptos y antidemocráticos. Sub specie aeternitatis seguramente no hay apenas diferencia entre socialdemocracia y neoconservadurismo. Sub specie aeternitatis debe haber un interior y un exterior del Sistema. Sin embargo, fácticamente, históricamente, que es el modo en el cual la existencia humana se desarrolla hoy día, sí hay diferencias entre aquello que es visto como "lo mismo". No es idéntica una democracia formal, representativa y "burguesa" que un régimen teocrático o una dictadura sanguinaria. Y tampoco es igual recibir un subsidio en situación de desempleo que no recibirlo. O tener acceso a la sanidad pública que no tenerlo.
Será reformismo, será claudicación pero uno tiene la impresión que aquellos que desde las alturas de su entereza moral claman contra la minucia de la reforma oponiéndole la contundencia ciclópea de la revolución o la catástrofe, pueden hacerlo porque tienen asegurada una porción de supervivencia cómoda (no es el caso de Jordi). Entre no poder pagar un domicilio, vivir de la caridad o los subsidios o, simplemente, carecer de dinero suficiente para que tus hijos puedan acceder a la cultura y ser capaz de hacerlo hay tal abismo que cualquier reforma que tienda un puente sobre él vale más que mil utopías.
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