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21 de octubre de 2011

ETA capitula y Gaddafi es ejecutado


El de ayer fue un día que, tal vez, quede señalado durante unos años. Cuanto menos para aquellos que padecimos (o abrazamos) el delirio totalitario.

Por un lado, Gaddafi fue linchado y ejecutado. Un final sórdido para una tiranía no menos sórdida. Su caída debe ser motivo de alegría. Su ejecución, al menos para uno, no.

Por otro, y más relevante por su proximidad, ETA capituló sin condiciones finalmente. La "guerra del Norte" ha concluido, 43 años después, con la derrota militar de ETA y esto, y no otra cosa, en opinión de uno, es lo que ha sucedido. No se ha impuesto la lógica del diálogo sino que ha habido una victoria rotunda y sin paliativos de un bando sobre el otro -como reconoció hace poco Francisco Múgica Garmendía, Pakito (Artapalo) uno de los líderes militares históricos de la organización. La equidistancia, esa prudencia que se aleja de las "tomas de partido", tan denostada por unos y otros, nos debería permitir apreciar que este "abandono de las armas" es, lisa y llanamente, una rendición.

Esperemos que algo cambie de verdad aunque sinceramente cabe ser pesimistas al respecto...

P.S: Y respecto a ETA que cada cual, empezando por el que escribe, se examine. Esto no ha acabado todavía.

22 de febrero de 2011

22 de febrero de 2011: Gaddafi


Uno todavía recuerda cuando en los ochenta el "imperialista" Reagan ordenó bombardear Libia (aunque no muy exactamente pues pensaba en 1984 y no en 1986, gracias Wikipedia...) . Una hija de Muammar el Gaddafi murió en aquella acción y muchos de nosotros, izquierdistas de rigor totalitario, salimos a denunciar la "agresión imperialista" sin decir palabra acerca del régimen del coronel. Ya nos estaba bien. Era antiimperialista...

Hoy, veinticinco años después, aquel sátrapa al que una buena parte de aquella izquierda realmente existente veneró hasta finales de los ochenta, parece que ha ordenado bombardear a su pueblo para conjurar las revueltas que se extienden a lo largo y ancho del país.

No sé si Estados Unidos ha dejado de comportarse como una potencia imperialista, aunque diría que no del todo; tampoco tengo mucha confianza en que estas revueltas en el mundo árabe acaben donde la mayor parte de la prensa occidental espera que finalicen, más bien todo lo contrario y el paso de una fragata y un barco de transporte iraníes hoy por el Canal de Suez no contribuyen precisamente a refutar las sospechas de uno. Mas lo que sí que está claro es que muchos cometimos el error de juzgar con distinto -y estúpido- rasero a las que juzgábamos finiquitadas democracias burguesas occidentales frente a los esperanzadores y utópicos totalitarismos en transición hacia el paraíso en la tierra.

Es difícil calibrar el daño que hemos hecho. Seguramente no mucho gracias a nuestra insignificancia. El más preocupante es el que nos hicimos a nosotros mismos...