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20 de mayo de 2014

Escribe Norberto Fuentes


"Gracias a que derrotamos a la contrarrevolución y a la brigada de la CIA en Playa Girón, y todo cualquier otro portador de una idea o proyecto de restauración republicana, pudimos luego invadir África, o desplegar tanques en las alturas del Golán, y cambiar para siempre el escenario de las montañas y de las ciudadelas de la política latinoamericana, y lo hicimos con los mismos croupiers de los casinos y los mismos macheteros y los mismos jefes de tuirno de las plantas de procesamiento de níquel cobalto, sólo que a ese personal no se le dio tiempo de llegar a las manos de la mafia o de la Frederick Snare Corporation o caer en los cañaverales y los hicimos artilleros o conductores de tanques T-62 y pilotos de cazabombarderos Mig-23 y asesinos profesionales dispuestos a volar la cabeza de cualquiera que el Alto Mando señalara" (Dulces guerreros cubanos, p155).

26 de marzo de 2014

Guerreros dulces...


A propósito de la lectura de Dulces guerreros cubanos, en la revista digital Catalunya Vanguardista:

"¿Y para qué han de leer los estudiantes los clásicos de la literatura universal? ¿Para qué les sirve? ¿No sería mejor que leyeran las aventuras de Harry Potter o cómics?

En lo que algunos persisten en llamar, contra toda evidencia, 'sociedad del conocimiento', la literatura parece tener reservado el mismo papel que las demás instancias dedicadas al entretenimiento de masas. Como la mayoría de las ramas de las Humanidades que no tienen que ver con el útil aprendizaje de idiomas va siendo postergada en los planes de estudios por Ciencias y Tecnologías diversas."

El artículo completo aquí.

15 de marzo de 2014

La llegada del cartero


Cuando el cartero llega con libros uno siempre experimenta una alegría infantil. Ayer por la mañana coincidieron la llegada por correo normal de un paquete postal y otro certificado y poco después de un paquete azul mucho más tarde que de normal, justo cuando acababa de llegar a casa después de una reunión con el tiempo justo para elaborar la minuta antes de hacer la comida: una auténtica fiesta del libro por correo.

El paquete postal contenía dos libros de Eduardo Moga que ha tenido el detalle de enviarme: La pasión de Escribil y una selección de Poemas que leyó en Badajoz el 29 de noviembre de 2012 en el marco del programa de Aulas Literarias de la Asociación de Escritores Extremeños en el cual espero que algún día me incluyan... Ojalá pueda hincarles el diente más pronto que tarde. Gracias Eduardo.

El paquete certificado contenía una edición de El secreto de Joe Gould de Joseph Mitchell, libro descatalogado y que resulta difícil de encontrar, del que tuve noticia gracias a Víctor Balcells y sobre el que he de escribir una colaboración para una publicación periódica digital.

Y la joya vino con el envío de paquete azul que no trajo el bonachón repartidor habitual sino un corpulento mensajero: Dulces guerreros cubanos de Norberto Fuentes. Tras más de un año y medio de paciente búsqueda apareció una edición a un precio asequible (10 euros) que no resultó ser un fraude y aquí está, sobre mi mesa, con la foto de Tony de la Guardia disparando un AK-47. El libro se vende por no menos de 125 euros en Amazon y en las librerías especializadas en segunda mano que he visitado pero no haré negocio con él. Ochoa, De la Guardia y compañía serán leídos y se quedarán en el estante correspondiente donde hace muchos meses que deberían haber reposado.