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29 de mayo de 2015
Divertimentos
Suerte que en esta sociedad del espectáculo los actores son humanos. Como los guionistas, productores y realizadores. Y la condición humana es lo que tiene, que es humana y a veces nos conduce por vericuetos inesperados que trocan la tragedia en comedia. Tres ejemplos de esta semana:
Al final es imposible que uno persista en su distancia crítica ante Podemos cuando observa el hilarante espectáculo protagonizado por la antaño aristocrática, y ahora cosaca blanca, Esperanza Aguirre en sus desesperados intentos por evitar que la alcaldía de Madrid caiga en manos de la juiciosa Carmena - que le ha dado una memorable lección de elegancia política - o el no menos desternillante y esperpéntico de Trías, azuzado por el President, intentando reconquistar a cualquier precio la de la Ciudad Condal. Sólo por estos ratos los chicos de Pablito y del inefable poeta Monedero ya se merecen un abrazo como el del de las CUP al de Convergència. Ahora a ver si aquí, en Catalunya, son capaces de resistir la operación masiva de fagocitación que los secesionistas más inteligentes y menos etnicistas han puesto en marcha y de la que hablaba hace poco, con acierto creo, Xavier.
Y mañana otro divertimento no menos atractivo: la pitada monumental que le espera al monarca español en su visita al Camp Nou, porque es de suponer que acudirá. Será, probablemente, el primer día de su corta carrera en que se gane - en parte - su sueldo.
Lo dicho. Gracias a la condición humana lo cómico siempre acecha en lo trágico: hay que disfrutarlo.
26 de abril de 2015
Crónica de la Nueva Edad (26/04/2015)
Mi querido Vicent-Jiménez-Losantos-Partal, consciente del peligro que representa Podemos, y que el inefable President explicitó hace poco al señalar que esta opción política "distrae" del objetivo de la secesión al volver a situar el eje del debate entre derecha e izquierda y no entre España y Catalunya (¿se puede decir más claro a los izquierdistas, por llamarlos de alguna manera, de las CUP?), se relamía, hace ya algunos días, ante la rendición de pleitesía que Pablo Iglesias haría ante Felipe VI. Así, de paso, rehabilitaba el "abrazo" entre el líder de las CUP y Mas que tan acertadamente criticó aquél. Lamentablemente, el saludo y el regalo de Game of Thrones, calculadamente ambiguos, no le ha permitido extraer todo el jugo del descrédito que esperaba pero él y los suyos persisten en su empeño: ningún partido suscita entre los secesionistas radicales tanto desprecio y rechazo como la nueva formación ante la posibilidad de que una regeneración constitucional que busque un "nuevo encaje" para Catalunya, opción, según las encuestas, preferida por una buena parte de los ciudadanos catalanes, acabe empantanando el órdago independentista.
Aunque Podemos acuse el desgaste, especialmente el provocado por el iluminado poeta e intelectual Monedero, sigue manteniendo todavía unas altas expectativas en Catalunya. Tan sólo la movilización masiva de los medios de comunicación nacionales puesta en marcha parece capaz de evitar su fuerte irrupción en el Parlament y Partal y los suyos ya se han puesto el traje de faena: les va mucho en juego, demasiado para la suerte del proyecto secesionista. Seguramente conseguirán erosionar lo suficiente el movimiento de Iglesias y compañía pero...
15 de febrero de 2015
Crónica de la Nueva Edad (15/02/2015)
Tras seis días consecutivos en el tiempo de la fiebre, un tiempo simultáneo en el que lo heterogéneo puebla una líquida homogeneidad y el espacio se ensancha y descategoriza hasta parecer puro desierto, parece que la convalecencia empieza a ser lo suficientemente creíble como para que pueda volver al espacio-tiempo en el que suele uno habitar y seguir, a trompicones, este cuaderno. Dejo ahora la entrada que tenía prácticamente acabada cuando la gripe hizo de las suyas:
"Puede que no les falte algo de razón a los españolistas (los unionistas parecen más prudentes) cuando se frotan las manos ante lo que juzgan declive del ímpetu secesionista. Parece, a pie de calle, que su entusiasmo esté en un momento crítico y haya perdido un poco de vigor porque el movimiento esté aquejado de disensiones cuya profundidad no es, todavía, fácil evaluar. Estas tensiones se expresarían nítidamente en la "puñalada" que ERC, sabiamente, ha asestado a CiU al pedir la comparecencia del president ante la comisión de investigación del "caso Pujol". Inesperado, aunque ambos partidos hayan limitado la penetración de la cuchillada al acordar in extremis que declare antes que Pujol y su familia, ERC no tenía mucha más opción sino quería aparecer en tanta connivencia con los chanchullos convergentes como para que finalmente se convirtiera en la copia del original cuando su éxito se sustenta en mantener su patente de autenticidad original frente a los advenedizos, y poco fiables, seguidores de Mas. Si los secesionistas de ERC tienen la posibilidad de inclinar el fiel de la balanza a su favor en las próximas elecciones para jugar su muy arriesgada apuesta (con los datos que uno tiene a la vista hasta ahora, perdedora pero, por su carácter maximalista, capaz de obtener un triunfo más rotundo que el que se adivina con la gradualidad de CiU) deberían continuar escurriéndose del "abrazo del oso".
Aislándonos por un momento de la coyuntura internacional y de la correlación de fuerzas con el estado español, la vía escogida por los republicanos de proclamar la independencia tras el más que previsible triunfo electoral de las fuerzas secesionistas (el cual ya se está tratando de deslegitimar desde los medios de comunicación españoles sin excepción) para redactar una Constitución cuya ratificación sancionaría la voluntad de ser independiente del pueblo catalán, ofrece más posibilidades de éxito que un referéndum real sobre la independencia visto el 9N y el estancamiento de la minoría absolutamente mayoritaria secesionista. En privado, mis conocidos republicanos admiten que el referéndum podría perderse por un margen mayor del que auguran los sondeos de opinión. Por otra parte, muchos dirigentes de la formación parecen creer que la irrupción de Podemos, a la que la prensa secesionista radical ya califica, sin tapujos, como "lerrouxistas", no alterará lo suficiente la mayoría parlamentaria secesionista: cuentan con que la CUP mantendrá cautivo un voto que podría desplazarse hacia los de Pablo Iglesias. Declarada la independencia y redactada la Constitución sería difícil perder una consulta sobre un texto previsiblemente ambiguo, una Declaración de Intenciones tan formal que casi cualquiera podría rellenarla con sus variables específicas, y que se prestaría a la desmovilización de los reacios a la "ruptura con España" al huir explícitamente del "tema". El problema es, por supuesto, España y el resto de Europa pero eso se deja para después confiando en "pragmatismos", "realismos" y otros "ismos" que no acaban de concordar demasiado con la experiencia histórica.
De todas formas, aparte de las luchas internas, el peligro para el secesionismo también tiene que ver, en el futuro más inmediato, con el posible éxito electoral de la coalición Guanyem Barcelona, de la que un tanto penosamente se han desmarcado las CUP anteponiendo, definitivamente, el interés nacional al "de clase". Conoce uno a varios secesionistas, entre ellos votantes de las CUP, que han manifestado su intención de votarles. También me consta que algún españolista, unionistas e incluso libertarios quieren "ventilar" el Ayuntamiento de Barcelona votándoles. Si logran un resultado brillante, el vaticinio de los republicanos sobre la incidencia de los herederos del 15M en las elecciones de septiembre podría revelarse poco acertado y dar al traste con su estrategia sobre la que está pivotando su alejamiento del president.
Tal vez tengan que aceptar, al final, su abrazo..."
12 de diciembre de 2014
De castas
La campaña de acoso a Podemos en los medios de comunicación, en especial en los afines a la órbita filosocialista, es tan virulenta que cuesta aplacar la simpatía compasiva por el atacado aunque no sea santo de nuestra devoción: es lo que tiene la observación desapasionada de la inquina.
El otro día Félix de Azúa, que nunca ha gozado de las simpatías de quien escribe en su calidad de pensador (sic) aunque le merece mejor valoración como novelista, realizaba en El País una demoledora y acertada crítica de la "casta" que nutre las filas de los cuadros dirigentes de Podemos y sobre la que estos guardan un sospechoso silencio: la de los profesores universitarios. Totalmente pertinente, adecuada y razonable, su exposición encuentra, sin embargo, una objeción fundamental al rosario de motivos para desconfiar de los chicos de Pablo Iglesias que aduce Azúa y tiene, como su diatriba, un carácter absolutamente falaz: es una objeción tan ad hominem como la suya pero pese a serlo no puede ser pasada fácilmente por alto como no lo puede ser su artículo. ¿Por qué cuando el señor de Azúa disfrutó del corrupto régimen endogámico de la Universidad española - que acoge a la absoluta mayoría de profesores universitarios del ramo de las llamadas Humanidades o Ciencias Sociales sin apenas excepciones - no emprendió la misma feroz crítica que ahora realiza?
Recordemos su currículum universitario según Wikipedia: "En los años ochenta inicia la docencia universitaria, primero en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de Zorroaga (San Sebastián), dependiente de la Universidad del País Vasco, y luego en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña, donde en 1993 obtiene por concurso la plaza de catedrático en el área de conocimiento de Estética y Teoría de las Artes" (por concurso...)
24 de noviembre de 2014
A vueltas con Podemos (y II)
Respecto a la segunda objeción de Jaime. En primer lugar, aceptemos "marxismo como animal de compañía": sabemos que no hay tal "marxismo" más que en las modelizaciones teóricas que se realizan en función de determinadas exigencias discursivas pero puede, razonablemente, describirse un objeto conceptual semejante del mismo modo que puede hacerse con el "psicoanálisis" o el "cristianismo" con arreglo a ciertas finalidades a sabiendas de que, de hecho, es una idealización.
En esta idealización podría identificarse, por ejemplo, un núcleo duro de la doctrina marxista articulado en torno a lo que antiguamente se conocía como el contenido "científico" del marxismo: el materialismo histórico. Y, especialmente, alrededor de principios como que el ser social precede a la conciencia, que la lucha de clases es el principal actor de las transformaciones históricas o que la interacción conflictiva entre fuerzas y relaciones de producción es la responsable de las condiciones objetivas de cualquier posible cambio político. Evidentemente, aquí ya reinterpretamos un marxismo del que ha desaparecido la escatología porque hablamos de "transformaciones históricas", no de "evolución" o "progreso", o de "interacción" en vez de "dialéctica" y en eso no somos muy fieles, precisamente, a buena parte de la tradición constituida. Mas al hacerlo también evitamos fórmulas como las del fabulador Althusser y su "la historia es un proceso sin sujeto" o toda la jerga dialéctica que hoy resulta difícilmente digerible para nuestros estómagos apacentados. Bien. Este "marxismo" falta en Podemos, hasta donde uno sabe, y ha sido sustituido por el énfasis en las condiciones subjetivas, en la voluntad de los asalariados y en la transversalidad interclasista. Este "giro" recontextualiza análisis y propuestas al despegarlas del ámbito objetivo y vincularlas al subjetivo con lo que algunas de las pretendidas soluciones expuestas por sus portavoces (como las propuestas respecto a la renta mínima garantizada) podrían pasar de respuestas radicales y transgresoras a respuestas-parche que pueden ser rápidamente reasumidas por lo que ellos, y todavía algunos de nosotros, llamamos "el sistema" (¡qué resto atávico!). Por ejemplo, la renta mínima garantizada que, desde el lado de la ilusión y la voluntad de lo subjetivo, parece una medida justa y generosa podría trocarse, desde el lado objetivo, en una política general de subsidios que empobrece, embrutece y encadena aun más a los dominados como puede observarse en el mundo anglosajón. O, peor, esta desatención a lo objetivo puede conducir a participar directamente del paradigma de los dominadores, como es el caso del modelo educativo que dicen defender y que tan buen servicio presta a la reproducción de la estructura social en nuestras sociedades.
Y es que ignorar las condiciones objetivas, o pasar por encima de ellas, para incidir en el lado de las subjetivas, de la voluntad, puede ser peligroso y contraproducente. Al hacerlo, la acción ha de anclarse más en la ilusión y en el entusiasmo que en la racionalidad, la prudencia y el sentido común atizando, voluntaria o involuntariamente, los elementos escatológicos à la Bloch, hasta equipararlos a los religiosos. De este espíritu escatológico, además, es muy probable que se retenga no la docta spes, la esperanza fundada, el inacabamiento constitutivo de lo material y lo humano o la promesa siempre diferida del Sumo Bien, sino su otra cara: la esperanza compulsiva, el anhelo de la llegada inminente del paraíso humano a la tierra o el triunfo del Bien Absoluto deben exhibirse y orientar la conducta para mantener viva la ilusión y alimentar el entusiasmo. Pero, como nos ha mostrado la Historia repetidas veces, de la fiebre y el fervor al Gulag, el campo o el Lager, hay muy poco camino (metafóricamente hablando).
Así, aunque desde un punto de vista reformista (que no es poco, ni debe ser descartado precisamente en nombre de la utopía), Podemos llegue a suponer una cierta esperanza de regeneración del espacio público de las democracias administradas, si va más allá y se contempla - y es contemplado - como el vehículo mediante el cual se producirá una transformación en profundidad del modo de producción y distribución económico imperante y, consecuentemente, de la organización política actual, cabe ser pesimistas y cautos.
Sigue uno prefiriendo al cenizo Harich y su marxismo adelgazado, escuálido, que se aviene más con la vertiente objetiva y el peso, la gravedad, de las fuerzas y relaciones de producción, las luchas de clases, con la prioridad de la carestía, la necesidad y la solidaridad frente a la abundancia, el progreso y "el cielo prometido" y con la exigencia teórica y moral de desconfiar de lo utópico, que a los cantos de sirena sobre un nuevo cielo conquistado en un nuevo amanecer: "El análisis de realidades, y no la fabulación de proyectos de futuro, es lo que distingue al socialismo marxista del utópico"("Marx a la vinagreta picante").
21 de noviembre de 2014
A vueltas con Podemos (I)
Jaime, un lector, según sus palabras, reciente le reprocha a uno, amablemente eso sí, las críticas a Podemos que contrastan, hasta donde ha podido leer de este cuaderno, con lo que considera un inexplicable silencio acerca del PP. Asimismo, señala que le parece que uno incurre en una flagrante contradicción al achacarle, al partido en cuestión, una "falta de marxismo" como justificación de la distancia que uno mantiene para con él mientras que, al mismo tiempo, en su observación crítica del pasado miércoles rechazaba su escatología marxista. Sólo le falta preguntar "¿en qué quedamos?" antes de proceder a una prolija argumentación acerca de las virtudes de la joven formación que merecerían un largo y minucioso comentario para el que hoy uno no tiene tiempo, ni ganas. Lo dejo para otra ocasión. No obstante, vale la pena intentar aclarar los dos puntos que inician su correo porque para aquellos que desconozcan mis intentos de tomar posición en los últimos años las afirmaciones sobre la nueva formación parecen, efectivamente, contradictorias (espero poder demostrar que no lo son: no ama uno, precisamente, las contradicciones aunque sepa de su inevitabilidad).
Respecto a la primera objeción: es cierto que en este cuaderno uno pierde la mayor parte de su tiempo en la crítica vigilante de las opciones "de izquierdas" por llamarlas de alguna manera. De mis escasas simpatías por las opciones autoritarias conservadoras (como respecto a las autoritarias "progresistas") no puedo aducir demasiadas pruebas pero sobreentiendo que, en la continua lucha de muchos otros contra los totalitarismos y las tentaciones totalitarias disfrazadas bajo ropajes democráticos o populares, si uno escarba un poco en los textos que he escrito encontrará lo que busca (o no pero da grima hablar tanto de uno). Por otro lado, entre PP, PSOE y Podemos no hay, en realidad, demasiadas diferencias por lo que hace a las condiciones de reproducción del modo de producción y las relaciones de producción existentes así que sub specie aeternitatis no sería un pecado mortal precisamente.
No obstante, Podemos exhibe esa "superioridad moral" que se ha asociado tradicionalmente a lo altruista y comunal frente al egoísmo individualista y es en ese momento cuando la crítica vigilante debe intervenir. De los apologetas de la versión darwinista filocapitalista del egoísmo natural no se puede esperar gran cosa moralmente hablando: en el fondo, algunos de ellos incluso admitirían su "inferioridad moral" pero el hecho de responder con exactitud a las tendencias de la Naturaleza, como afirman, les exime, en el fondo, de este sentimiento y no es en el ámbito de la moralidad donde juzgan sus propuestas. Sabemos de su inmoralidad o de su amoralidad. O creemos saberlo. En cambio, quienes pretenden la "superioridad" deben demostrarlo porque es en el espacio de la moralidad donde se evalúan sus acciones. Y los que, efectivamente, creemos en esta superioridad tenemos el deber de atender a que semejante posición sea ganada, mantenida y respetada precisamente porque no es un "dato" ni un "hecho natural" como los darwinistas sociales mantienen respecto a sus proposiciones mistificadamente. Así pues: vigilancia para con los altruistas, comunitarios y transformadores porque de los individualistas conservadores ya conocemos donde se fundamenta su "mentira" y lo que puede esperarse de ellos.
19 de noviembre de 2014
Acerca del cielo y su posesión
"El cielo no se toma por consenso. El cielo se toma por asalto". Pablo Iglesias dixit.
Madre mía. Suponiendo que haya cielo y, si es que lo hay, que pueda tomarse, además debe serlo por asalto... En fin. Uno no ha podido, finalmente, resistirse a decir lo justito sobre esta retórica peligrosa. No se ha avanzado mucho respecto a la escatología marxista y, especialmente, a su versión más rancia: el utopismo de raíz blochiana. Mal nos irá si los que pueden representarnos siguen con cuentos de hadas y pretenden cogerle a San Pedro las llaves. Ante Iglesias, Bloch y compañía, uno se quedará, siempre, con Harich.
Siento no haber sido capaz de dejarlo correr...
16 de noviembre de 2014
Crónica de la Nueva Edad (16/11/2014)
Unos breves apuntes.
Hace tiempo, Xavier advirtió, en su artículo "Salvar al saldado Mas", acerca de la más que prevsibile operación de acoso y derribo de los medios adictos al régimen sobre Oriol Junqueras para evitar el sorpasso de Convergència por ERC en las filas secesionistas y mantener al President como líder máximo de una lista "de país" que le asegure el cumplimiento de unos objetivos que no sólo tienen que ver, por aquí casi todos lo sabemos, con la independencia de Catalunya. El acoso ya está en marcha. De momento, Junqueras aguanta la presión pero pronto, me temo, puede tener serios problemas. Sería una pena que cediera en nombre "del país". Es con Duran, aunque esté casi en sus antípodas, el político más racional de las élites dirigentes catalanas: es coherente y, en rigor, se puede decir que no ha engañado nunca a nadie (políticamente hablando). Parece, además, honesto aunque no sepamos si lo es o no. Y en su reiterada petición de elecciones anticipadas se adivina, más que un abstracto deseo de poder o una sustancial y concreta búsqueda de nichos de influencia, la ansiedad por la consecución inmediata de un fin por el que se supone que los secesionistas están luchando.
Y veremos cuánto aguanta porque la respuesta del gobierno español al ultimátum del crecido y ensoberbecido President ha sido, de nuevo, decepcionante. Intentando apropiarse de esa mayoría que no participó en la pseudoconsulta (que, por cierto, con mi amigo Robert habría que matizar: más que en términos de mitades, la división del país debería realizarse en tercios, 1/3 de abstencionistas y desafectos a cualquier régimen político, 1/3 de secesionistas y 1/3 de unionistas y españolistas) y que carece de una adecuada representación en su heterogeneidad ha hecho, como los secesionistas, la lectura reduccionista y contestado con un portazo a las pretensiones de Mas. Un nuevo error de cálculo que no hace sino ahondar en el contencioso y demostrar que, por parte española, también hace tiempo que se cruzó el Rubicón. El gesto y la negociación política que se le pide no es, como equivocadamente creen los conservadores españoles, para contentar a los secesionistas: tienen razón en que a estos les importa un comino la reforma constitucional pero hay un porcentaje similar de unionistas que desean una solución política que modifique el actual estado de cosas. La política es, también, cuestión de gestos: estética "es" ética.
Del abrazo entre Mas y David Fernández de las CUP no hay mucho que decir salvo que los fascistas no andaban desencaminados cuando afirmaban que el estado nacional suprime las diferencias de clase porque reconcilia a capitalistas y asalariados en una unidad superior...
Finalmente. Pese a que Pablo Iglesias no goza de las simpatías de uno y en el juicio sobre "Podemos" el aprecio por la herencia del 15M y la transversalidad van de la mano con el rechazo de la demagogia populista y la falta de "marxismo", el movimiento político parece que, por fin, se ha desecho de su calculada ambigüedad respecto al referéndum de autodeterminación y eso es una buena noticia. Sin embargo, a este lado del Ebro, la derecha secesionista está tan espantada ante una posible irrupción del nuevo partido, una entrada que se llevaría por delante a ICV y las CUP, que no dudan en afirmar que van de la mano del PP. Está claro que, aunque sólo sea porque producen mucha incomodidad en las élites gobernantes de uno y otro bando merece que. al cuidado y la sospecha vigilante ante la evolución de la formación. se añada una cierta, y muy moderada, esperanza en lo que pueda resultar de su avance.
6 de junio de 2014
El programa educativo de "Podemos" para las elecciones europeas
Mi hermano Pablo se queja de las críticas que uno ha hecho a Pablo Iglesias Jr. y al populismo demagógico de "Podemos". Cree, acertadamente, que no se les puede poner al mismo nivel que a los populistas de derechas. No he dicho que estén a la misma altura. Es sólo que mi fobia, que se origina tanto en la persona de "Jr." como en el movimiento, se asienta en la convicción de que no hay en sus propuestas demasiada crítica, ni rigor, ni autocrítica, ni un esfuerzo por pensar de nuevo la transformación de la sociedad. Veo retórica vacía, estereotipos, aceptación del modelo económico y representativo dominante y escasa capacidad de análisis y menos de propuestas transformadoras. Que no haya ningún otro partido con representación parlamentaria que asuma esta tarea no lo hace mejor o preferible desde un punto de vista que podríamos denominar de "izquierda ilustrada". Además, tampoco está uno del todo dispuesto a que los argumentos de su hermano, por mucho cariño que haya entre nosotros, le estropeen sus aversiones emocionales y más cuando encuentran fundamentaciones racionales con rapidez.
Un ejemplo. Veamos sus propuestas sobre "educación" en el programa que presentaron al Parlamento europeo:
"Establecimiento de mecanismos que garanticen un sistema educativo abierto a la innovación pedagógica, descentralizado, inclusivo y que contribuya a reducir las desigualdades sociales, prestando especial atención a la diversidad individual y cultural de los y las estudiantes, y fomentando las prácticas de cooperación y ayuda mutua.
Implementación (sic) en los planes educativos herramientas que fomenten la innovación, el pensamiento crítico, los procesos creativos y la educación profesional, y que garanticen la defensa de las lenguas minoritarias a nivel europeo."
Ya está. No hay mucho más y eso sigue siendo más de lo mismo, de lo de siempre, de ese híbrido compuesto de estereotipos y tópicos del discurso dominante de izquierda y neoliberal: "innovación pedagógica, descentralización, inclusividad, diversidad" y, sobre todo, "implementar" lo que sea...
En el programa de CiU, poco sospechoso de izquierdismo precisamente, también podemos hallar ese potaje de la "innovación educativa", la "diversidad", la "inclusión" o lo que ellos llaman "autonomía" que coincide con la "descentralización" en más de un aspecto. Al menos los secesionistas catalanes "implementan" muy poco o casi nada... ¿Qué les diferencia? Algún que otro detalle, como fomentar el "pensamiento crítico" pero no mucho más... Lo que pasa es que eso del "pensamiento crítico" no es gran cosa y más cuando por estos lares tiene fuertes vínculos con la crítica al pensamiento revolucionario. Insiste uno, demasiado poco...
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