13 de mayo de 2011

13 de mayo de 2011: Notas intempestivas finales de un viaje (I)



Notas 8-12 de agosto de 2010.

"Breslau (Wroclaw) fue la última ciudad de importancia de la Alemania nazi en rendirse. Su sitio duró casi tres meses y su capitulación se produjo días después de la caída de Berlin. Más del 70% de los edificios de la ciudad fueron destruidos durante el asedio.

Al ir a comprar un plano de la ciudad durante la época nacionalsocialista, la chica que atendía a los visitantes de la Oficina de Turismo le ha mirado a uno con evidente menosprecio. Cualquiera le explica que sólo lo buscaba porque hace tiempo que trabajo en una novela ambientada en esa época, y en ese acontecimiento, aunque nunca he pasado de la fase previa de recogida de datos.

Al lado del Apartamento una ruinosa comisaría de Policía: su estado explica los comentarios acerca del incremento de la corrupción en este aparato de seguridad.

Curiosa ambivalencia respecto a los turistas: se les persigue, se les acosa pero no se les facilitan los medios para cumplir sus objetivos. La industria turística en Breslau se mueve entre la avidez del dinero fácil y el desprecio a la invasión foránea de individuos absolutamente insensibles a la problemática de la ciudad.

Ejemplo de esta ambivalencia: entramos en la Facultad de Matemáticas y no podemos dar un paso sin pagar. No llevamos suficiente dinero encima así que renunciamos y nos dirigimos al único pasillo que se puede visitar gratis: una celadora nos sigue. ¿Por qué? Al abrir una puerta su voz resuena a nuestras espaldas y nos exige el abono de la cantidad. Sin siquiera poder ver hacia dónde da la puerta, sin un mapa, una foto, un folleto, difícilmente pagaremos una cantidad que nos parece excesivamente alta. Ni en la exclusiva Universidad de Saint Andrews hemos tenido que pagar para visitar las zonas de libre acceso.

En la televisión polaca las películas americanas - tal vez todas las extranjeras - no se ofrecen ni con subtítulos ni dobladas. Se ofrecen en versión original con el añadido de una explicación o descripción que, sin apenas inflexiones de la voz, realiza un comentarista. El efecto resulta cómico."

12 de mayo de 2011

12 de mayo de 2011: Crónica intempestiva de un viaje (XLIII). Final


7 de agosto de 2010.

"Abotargados nos levantamos con el estruendo de los tranvías. Nos vestimos y decidimos desayunar en el centro histórico de Breslau."

Así, aquí acaba, propiamente el relato del viaje. Del 7 al 12 de agosto de 2010 tan sólo unas cuntas notas, líneas, palabras sueltas, alguna frase, sin narración alguna que las hile. Demasiado cansancio y demasiada tensión. Problemas para alquilar un coche, problemas para llegar a Cracovia (Krakow), mucho ajetreo - como si fuéramos turistas de viaje organizado - y una constatación evidente: la vivencia suprime la escritura.

Ahora que la vivencia está condenada a la metalización, lleva así varios meses, uno intentará transcribir esas breves frases a modo de conclusión de esta Crónica intempestiva. Serán esas notas finales que, para no falsear más la experiencia, se transcribirán más o menos como quedaron: breves y fragmentarias.

10 de mayo de 2011

10 de mayo de 2011: hablando claro de educación o, mejor, de enseñanza


Brisa fresca y sol de primavera. Una copa de vino y una sandía. En el Blog de Álvaro Valverde leo su lamento, en el que capta uno algo de desolación, acerca de un incidente con una madre (también podría ser con un padre) en el desempeño de su tarea docente.

Y uno reflexiona sobre el disgusto, por emplear un término neutro y suave, del poeta extremeño, tras una feroz y multitudinaria rueda de prensa - ayer - en la que, por primera vez, convocamos a los medios solos, como único y mayoritario sindicato de secundaria, para rebatir a la Consellera y decir algunas cosas claras sobre lo que pasa en los centros a los medios. Para sorpresa de uno, algunos de ellos ya conocían muchas (quien más quien menos tiene algún hijo o pariente en la secundaria) pero la corrección política y las subvenciones les impiden dar una visión ajustada de la realidad que sería "catastrófica" si fuera tomada en serio, de verdad, por los agentes implicados en el proceso educativo.

Decía que uno reflexiona y al hacerlo no puede evitar preguntarse sobre la posición, profundamente reaccionaria, de la izquierda oficial respecto a la institución escolar y su respaldo a la "intromisión" de los padres en el proceso educativo escolar. Y dice uno "intromisión" intencionadamente, con una cierta rabia, máxime cuando ésta va pareja a su descarada dimisión como agentes de socialización moral de sus hijos de la cual esta misma izquierda no dice ni una palabra: ya se sabe, la familia es una institución reaccionaria. Hoy día, la mayoría de esos progenitores tan dispuestos a encararse y a criticar, insultar o agredir a un docente, no prestan el suficiente tiempo ni la suficiente atención en casa a sus hijos. Los abandonan a la televisión, la Playstation o la calle y, cuando su adrenalina está exacerbada, se inmiscuyen en las tareas docentes sobre las cuales, dicho sea de paso, la inmensa mayoría no tienen ni la más remota idea.

Mi fallecido padre me advirtió, cuando era pequeño y le comuniqué que la Asociación de Padres le invitaba a una reunión, que "los que se meten en eso lo hacen para llenarse los bolsillos". No creo que sea demasiado exacta aquella apreciación pero lo cierto es que la prevención de uno acerca de la función de los padres en la escuela (o el instituto) va en aumento.

Cada vez estoy más cerca de suscribir la tesis de Gregorio Luri, interesante filósofo y pedagogo, de que la escuela (y el instituto) deben recuperar su tradicional cerrazón ante el mundo en vez de la apertura que, por motivos políticos y tal vez pedagógicamente loables, ha presidido el paradigma pedagógico en este país en los últimos 40 años. La escuela debe proteger a los niños y adolescentes de las manipulaciones del mercado, de los medios, de los demagogos y debe hacerlo limitando la intromisión de los agentes externos, incluidos los padres. Hasta que la izquierda no rectifique y aprenda que si quiere que la enseñanza promueva jóvenes con voluntad emancipatoria debe impermeabilizar la escuela ante las imposiciones del sistema económico y político y para ello, entre otras cosas, debe acabar con el concepto de "comunidad educativa" (metamorfosis del antiguo "sindicato vertical"), con la injerencia de los diferentes intereses de los distintos agentes sociales que participan, se nutren o parasitan el sistema educativo, estaremos abocados a una conflictividad irresoluble.

La tradicionalmente considerada "derecha" no tiene ese problema: la educación/enseñanza de sus hijos se hace como siempre en colegios cerrados al mundo y les funciona...

P.S: Mi lejana solidaridad para contigo, Álvaro.

9 de mayo de 2011

9 de mayo de 2011: Groenlandia 11


Y puestos a dar noticias que le llegan a uno por correo ya está disponible el número once de "Groenlandia", con trabajos de Patxi Irurzun, Enrique Fuentes-Guerra, Ana Vega, Carmela Contreras, Pepe Pereza, Ángel Muñoz Rodríguez, Manuel Guerrero Cabrera, Andrés Ramón Pérez Blanco, Carlos Pérez Vaquero, Luis Sevilla, Óscar Varona, Adolfo Marchena, Begoña Leonardo, Esperanza García Guerrero, Ana Patricia Moya, Juan de Lapala, Wanessa Zapiain, Rubén Darío López, Alfonso Vila, Sergio Sarmiento, Patricia Maestro, Héctor Zabala, Daniel de Cullá, Helena Ortiz, Rodrigo Padrón, Jorge Barco, José Luís Zuñiga, Juan Kalvellido, Lucia Fraga, Pedro Sánchez, Tito Manfred, Óscar Cardeñosa, Felipe Solano, Tomás Illescas, Alejandro Serna y Amarande Guzmán. Se puede ver en http://issuu.com/revistagroenlandia/docs/groenlandia-once.

También, Ana Patricia Moya - que dirige con entusiasmo este proyecto - comunica que está disponible el nuevo libro de narrativa de Pepe Pereza, Momentos extraños, con Prólogo de M. J Romero, Epílogo de Adriana Bañares y Arte de Óscar Cardeñosa. Se puede acceder al volumen aquí.

9 de mayo de 2011: presentación del nuevo libro de Esteban Gutiérrez, "Baco"


El correo trae una buena noticia entre media docena de pésimas: Esteban Gutíerrez, "Baco", presenta el martes 17 de mayo en "Tipos infames. Libros y vinos" (San Joaquín 3, junto a metro Tribunal, Madrid) su novela La enfermedad del lado izquierdo, editada por Eutelequia, en compañía de Gsús Bonilla y Mario Crespo.

Sobre la novela, Patxi Irurzun, un excelente escritor desconocido para el gran público - como no podía ser de otra manera, ha escrito: "Como los viejos marinos que alargaban la línea de la vida acuchillándose la palma de la mano, el protagonista decide trazar el mismo su destino, dar una nueva oportunidad al amor, encontrar las respuestas en el viento, entre otros náufragos del materialismo y la prisa. Una novela con reminiscencias beats, que recupera el espíritu hippie despojándolo de complejos gracias a la fina ironía con que es narrada. Una gran metáfora en forma de flor salvaje."

Se puede leer el primer capítulo en http://laenfermedaddelladoizquierdo.blogspot.com/2011/03/asi-empieza-la-novela.html

8 de mayo de 2011

8 de mayo de 2011: un ejemplo de que las revoluciones pueden no ser lo que parecen


En El País, edición Catalunya, de ayer, Margarita Rivière concluía:
"La llamada al independentismo es hoy la forma catalana del populismo, del exclusivismo, de la exclusión, de la arrogancia, de la falta de inteligencia y del fanatismo que abre el camino político hacia una extrema derecha inconfesable: ¿en alza en nuestra Cataluña?"

Uno no está seguro de que la afirmación de la columnista sea correcta pero sí de que ilustra esa entrega de la que está hablando hace días a la idea teológica de "revolución" que vuelve a impregnar a los que sólo tenemos nuestra fuerza de trabajo como capital. Y, al paso, de cómo esa revolución puede tener una forma muy distinta de la clásica que conforma el imaginario de los izquierdistas. Un artículo lúcido.

7 de mayo de 2011

7 de mayo de 2011: y otro más sobre "la" política y "lo" político


Y ya puestos, ¿qué decir sobre la espacialidad propia de estos ámbitos, si es que la tienen? Pues quizás algo así como, si la tuvieran, que el espacio de "lo político" es global mientras que el de "la política" es local. Siempre teniendo en cuenta que hablamos de la actualidad.

Y una aclaración sobre la temporalidad coyuntural de ambas formas de la que hablaba antesdeayer: que la de "lo" político se acerca a lo planetario, a lo cósmico, llevaría a modular el acercamiento a este mundo desde una actitud de precaución pues su tiempo no se mide a escala subjetiva sino colectiva; por contra, que la de "la" política se acerque a lo subatómico obligaría a que la participación en este ámbito estuviera presidida por la urgencia y la velocidad que emanan de las distintas caras de la subjetividad, de una subjetividad en flujo y derrame. Todo ello, por supuesto, no de forma natural e inherente a ambos sino en este momento histórico.

6 de mayo de 2011

6 de mayo de 2011: bajo la hiedra


Bajo la hiedra, primer día de vino, sol y cerezas en mucho tiempo. Cielo que se aleja y acero que se pliega en el interior: ganas de leer poesía por fin pero al final se impone releer a Pessoa.

5 de mayo de 2011

5 de mayo de 2011: un añadido más sobre "la" política y "lo" político


Así, a bote pronto y hoy día, el tiempo de "lo político" sería más bien humano, histórico, más cercano al geológico que al atómico: una temporalidad que debería abordarse desde la precaución, la calma, la paciencia. El tiempo de "la política" sería, por contra, mediático, periodístico, más próximo a lo subatómico que a lo cósmico: una temporalidad que se aborda desde el apresuramiento y la impaciencia.

4 de mayo de 2011

4 de mayo de 2011: reforzando la opinión


Una muestra de la sensatez de la necesidad de distancia con "la política" lo ilustra el reciente "show Bin Laden". Escritores e intelectuales ya se están lanzado, con toda la imprudencia de que son capaces, a realizar juicios y valoraciones sumarias: unos critican el asesinato; otros defienden la legalidad y justicia de la acción, otros dudan acerca de la veracidad de la narración y otros, simplemente, la niegan. Y todos ellos lo hacen sin que se pueda saber lo suficiente como para determinar si Ben Laden fue ejecutado, si presentó resistencia a una detención, si se vulneró el Derecho internacional, si Pakistan estaba previamente informado y dio su consentimiento, etc.

Si de aquí unos años se esclarecen las circunstancias, aquellos que confunden el compromiso con "lo político" con el compromiso con una opción política y que se hayan equivocado (supongamos que no hubo tal ejecución, por poner un ejemplo) habrán perdido un poco más de credibilidad además de haber contribuido, con su imprudencia, a generar más confusión y fomentado la irreflexión temeraria y su correlato fáctico, el dogmatismo.

Las tomas de partido acríticas acaban convirtiendo a los productores culturales que las realizan en una clase más entre los voceros y propagandistas que nos rodean.

3 de mayo de 2011

3 de mayo de 2011: una nota sobre política y cultura


Ante las equívocas concepciones de la noción de "compromiso".
Por lo que hace a la relación entre los productores culturales en general y el espacio político, uno tiene la impresión de que lo más saludable y éticamente ajustado es el compromiso con "lo político", con el ámbito máximamente universal de la vida humana en sociedad, y la distancia con "la política", la articulación en un momento concreto de sus modos de organización y gobierno. Ese "compromiso" evita la mistificación del arte puro y esa "distancia" el colaboracionismo con las empresas genocidas o, simplemente, criminales.

2 de mayo de 2011

2 de mayo de 2011: Crónica intempestiva de un viaje (XLII). Martini Exclusiv Apartment


6 de agosto de 2010. Cuarta parte.

"La vuelta, anocheciendo, no contribuye a poner fin al nerviosismo: hay un silencio sepulcral sólo interrumpido por los viejos tranvías que atraviesan la plaza a la que da el apartamento. No parece haber mucha vida nocturna en la zona y aunque la hubiera la guía Visitors. Wroclaw, que hemos encontrado encima de la mesita del salón, advierte de los riesgos de las excursiones nocturnas fuera del centro urbano de la ciudad alertando, especialmente, respecto a los grupos de jóvenes así que casi mejor...

Cargados hasta arriba llegamos por fin al edificio sin casi habernos cruzado un alma. El vigilante nos saluda amablemente pero la certeza de que el bloque de docenas de apartamentos está totalmente vacío a excepción de él y nosotros, pone otra gota más en la sensación de inseguridad y opresión. '¿Dónde nos hemos metido?'

Con una cerveza, aunque sea polaca, al poco los miedos van diluyéndose. Salimos al balcón para intentar empezar a acumular vivencias. Siguen pasando, esporádicamente, los viejos y ruidosos tranvías de la época socialista. Algunos grupos de jóvenes merodean en torno al McDonald's Mc and Drive, eje de las tres calles que confluyen ante nuestro alojamiento. La escasísima iluminación y los lejanos neones verdes componen un cuadro hostil para el turista así que cerramos y abrimos la TV con satélite para sentirnos pertenecientes a una comunidad más etérea, irreal y acogedora: en los programas ingleses, alemanes, en los canales deportivos y musicales, encontramos un horizonte de referencia estable que atenúa los flujos múltiples que nos han atravesado durante todo el día.

Cenamos y un cierto optimismo afluye lentamente al ánimo: mañana comenzaremos la visita a la 'Venecia del Este' como es conocida Breslau.

Sin embargo, no conseguimos conciliar el sueño: demasiado cansancio. Salgo al salón y repaso las notas de las impresiones acerca de la desvencijada Estación Central, carcomida por el tiempo y el descuido, aspestando a orín y fuel; de los puentes sobre el mítico Oder que hemos podido ver, a cuál menos atractivo con sus estructuras metálicas oxidadas; del propio río, más estrecho y sucio de lo que nunca había imaginado; de los rasgos eslavos de la mayoría de la gente, especialmente marcados en los varones pero que, gracias al sentido común, la ciencia y la observación de una parte apreciable de población de rasgos más centroeuropeos, no pasa de convertirse en una curiosidad para un turista latino que, por primera vez en Europa, se siente observado y se sabe extranjero; de la desmesurada cantidad de sacerdotes y monjas que hemos visto por las calles...

No escribo nada, leo a Hesse y a alguna hora indeterminada consigo dormirme."

30 de abril de 2011

30 de abril de 2011: ¿y qué tiene de malo la revolución?


Me pregunta un amigo a propósito de la nota inmediatamente anterior de este cuaderno algo así como "¿qué problema tengo con la revolución?".

Evidentemente uno no tiene problemas con ideas o conceptos, o al menos no debería tenerlos si quiere estar sano mentalmente. Quizás si tiene el problema con aquellos que sitúan como horizonte de la acción política o ética aquello que comúnmente asociamos al término: es decir, con una subversión radical y absoluta del estado de cosas existente. La aspiración a una mayor justicia social, a un aumento de las posibilidades emancipatorias, a la ilustración y a una repartición más equitativa de la riqueza no son propiedad exclusiva de los modelos revolucionarios y hasta ahora uno pensaba que era posible orientar la acción política hacia estos objetivos sin necesidad de suspirar o anhelar una conmoción catastrófica que produciría, inevitablemente, una cuota nada desdeñable de muerte, dolor y sufrimiento aunque fuera por un mundo mejor (!).

En cualquier caso, uno empieza a constatar que quizás nos hallemos ante la imposibilidad de conseguir, en el actual marco histórico, mejoras en las aspiraciones antes mencionadas sin entrar en la óptica revolucionaria. Y ese fracaso, que sería el fracaso de la reforma, del gradualismo, de un cierto sentido común, puede abocar de nuevo a la gente al sueño fanático de la ingeniería social que se plasma en "la revolución" (siempre teológica, por otro lado, como versión laica del delirio religioso que es).

E insisto: las revoluciones no son nunca como se planean (¿o quizás sí?) y no tienen siempre un color rojo, sino también negro. Quiere uno decir: una revolución "roja", para entendernos, no tengo claro si es deseable a la luz de la experiencia histórica; las masacres en nombre del ideal comunista debemos tenerlas siempre presentes y la "traición" a la revolución "roja" ha sido lo único común de todas las revoluciones "rojas": todas han sido traicionadas. Pero es que no sólo han habido revoluciones rojas: el ascenso del fascismo fue revolucionario y los fascistas eran revolucionarios; los nazis hicieron una revolución... La entrega de los ciudadanos al sueño revolucionario puede tomar, también, la forma del fascismo, el nacionalismo o el integrismo no sólo la "buena" forma "comunista" o "anarquista" que, además, siempre corren el riesgo de ser traicionadas... Y esa perspectiva, cualquiera de las dos para ser exacto, le aterra a uno aunque desprecie el actual estado de cosas y suspire por su abolición...

28 de abril de 2011

28 de abril de 2011: de revoluciones," consellers" y espejismos


Hace unas semanas uno dejó constancia del esperanzador cambio de formas que le había deparado la nueva Consellera d'Ensenyament. Hoy, tras tres semanas de teatro, de farsa negociadora, constata con decepción que los temores que, pese a todo, albiraba se han cumplido y de la peor manera posible.

Lejos de embarcarse en la que se auguraba una profunda reforma del paradigma pedagógico imperante en Catalunya, que ha llevado a varias generaciones al marasmo cultural y cercenado la posibilidad de mejora social de las clases más desfavorecidas, la Consellera, finalmente, ha dejado pasar esta oportunidad y ha preferido concentrarse en la Biblia ultraliberal ya promovida por la izquierda durante su bienio de gobierno: que trabajen más y cobren menos aquellos que sólo pueden vender su fuerza de trabajo y "que enseñen otros..."

A este principio ha añadido una política de recortes que se traducen en un empeoramiento de las condiciones de trabajo del profesorado -que pasarán factura al alumnado inmediatamente- y un desmantelamiento de la escuela pública en favor de la privada-concertada.

Uno es consciente de que con el gobierno de izquierdas la cosa no hubiera sido demasiado diferente y aquí es donde radica, precisamente, el quid del problema: en la práctica cotidiana de nuestras sociedades no hay opciones políticas substancialmente diferentes; todas se someten al diktat del capitalismo más salvaje, el especulativo-financiero y sus recetas ultraliberales (¡pobres liberales!).

Ante esta tesitura va cobrando cada vez más fuerza, como ya dijo uno, que los asalariados acaben depositando sus esperanzas en un cambio revolucionario con todos los riesgos que ello conlleva pues las revoluciones tienen muchos colores y no todas son lo que parecen...

El sistema puede que dé más de sí pero no sé si los antaño ciudadanos y ahora súbditos del imperio financiero darán mucho más de sí...

27 de abril de 2011

27 de abril de 2011: de la différance


Releyendo "La différance" de Derrida. Aunque el paso de los años, la tesis doctoral, la experiencia docente y las lecturas y relecturas han ido relegando en el ánimo de uno la mayor parte del llamado pensamiento estructuralista y postestructuralista francés, la obra de Jacques Derrida ha aguantado sin demasiados problemas los envites. Tal vez porque uno se resistió a abordarla hasta mediados de los noventa y siempre con un ánimo muy crítico, tan lejano de la entrega que presidió el acercamiento a Deleuze, Althusser, Barthes o Foucault, cuando se rindió a su empresa fue con plena conciencia.

Volver a Derrida sigue siendo placentero y estimulante. Una escritura que poco tiene que envidiar a la exhuberante prosa de Foucault, acompaña un pensamiento arriesgado y espectacularmente organizado que soporta bien las objeciones de las tradiciones filosóficas que se han encarado con su pensamiento.

Mientras toma notas una vez más, uno vuelve a pensar que el pensamiento complejo al que Derrida abre camino probablemente sólo pueda dar algún fruto si toma en consideración, al tiempo, una tetratópica: la identidad, la diferencia, la/s diferencia/s en la identidad y la/s identidad/es en la diferencia. Cuatro pilares en cuya definición más o menos eficaz se asienta la posibilidad de un pensamiento que de cuenta de la complejidad de lo relacional.

Quizás demasiada dificultad para una empresa que no promete resultados rápidos.

26 de abril de 2011

26 de abril de 2011: mi hermano según Jordi Gracia y Domingo Ródenas


El pasado 23 de marzo, en El País, Jordi Gracia y Domingo Ródenas hablaban acerca de su reciente Derrota y restitución de la modernidad 1939- 2010, séptimo volumen de una de tantas Historia de la literatura española, esta vez editada por Crítica.

Por lo que a uno respecta, poco amante de estas Historias con voluntad canonizadora, lo más interesante, la sangre obliga, la inclusión de mi hermano en la nómina de "autores relevantes" de la literatura actual junto a Isaac Rosa, Javier Pérez Andújar y Ricardo Menéndez Salmón; y en segundo lugar, la dureza de juicio respecto a los "nocilleros" y afterpoperos...

Por una vez y sin que sirva de precedente (o quizás sí) se comparte juicio con estos dos creadores de opinión crítica.

25 de abril de 2011

25 de abril de 2011: matizando


Como le suele pasar a uno al no revisar sus notas para este cuaderno, a veces se explica mal. Por ejemplo, el otro día criticaba una afirmación de Luis Landero con un tono quizás inadecuado. Debería haber sido menos vehemente. Admito que Landero no estaba haciendo afirmaciones acerca de la naturaleza de las cosas y sus relaciones sino, simplemente, valorando el papel de un objeto (el libro) y recurriendo a un artificio retórico para ilustrar su importancia. Eso debería haber sido dicho y, en todo caso, luego haber criticado cualquier posible "declaración" que fuera más allá de la evaluación del papel del objeto en cuestión.

Admitido. Lo único que sucede es que empieza a crisparle a uno la insistencia de ciertos productores culturales en realizar declaraciones altisonantes y efectistas, en generar titulares. Y, sobre todo, la sospecha de que algunos de estos productores se creen estos enunciados publicitarios y, lo peor, esperan que nosotros también los creamos.

Aunque no sea el caso de Landero...

24 de abril de 2011

24 de abril de 2011: a propósito de Sant Jordi


Para no fomentar una falsa idea de la percepción de la Diada de Sant Jordi:
Algunos de los que vivimos por estos lares no concebimos la jornada como una fiesta de "la cultura y el amor", sino como una institucionalización más del consumismo -esta vez cultural- y la autocomplacencia.

Quede dicho.