23 de mayo de 2021

De la Autonomía Obrera a la Actualidad


Leyendo Días de sueños y de plomo de Alessandro Stella, relato de su experiencia como activista autónomo durante la "década de la insurrección" en Italia, y apartando las punzadas de nostalgia por una juventud pujante y corporal en la que celebrábamos a Lenin a través de Toni Negri y releíamos el marxismo desde el obrerismo (como intentamos explicar a través del número de la revista Anthropos dedicado a este último), resulta difícil aceptar que la "izquierda realmente existente", en cualquiera de sus variantes políticamente radicales que no sean grupusculares, apenas hable hoy día del rechazo al trabajo, y de la alienación y la explotación concreta, individual, singular que produce, más allá de su utilización como elemento sistémico o retórico en el marco de una descripción general del "sistema".

Esta izquierda alternativa parece preferir poner el acento en la lógicamente justa revindicación de los derechos civiles y vehicular a través del feminismo, la inclusión o los derechos de las minorías, la transformación social. A su favor cabe decir que aquellos que esperaban que con el simple cambio de las condiciones objetivas de producción y distribución se produciría el cambio social y con él el de "las mentalidades", las conciencias o las subjetividades, han visto desmentidos sus vaticinios por la tozuda realidad. Ahora parece que creemos que con la modificación del polo de la conciencia subjetiva será como acontecerá el Gran Cambio o lo que sea.

El problema es que priorizar esta vía y desatender la otra:

a) podría dejar intocado el marco de las relaciones económicas (antiguamente llamadas "de producción") y perpetuar la reproducción del orden social solo que reemplazando con nuevos actores determinadas posiciones en el campo de la organziación productiva;

b) se aleja radicalmente de la tradición marxista. De hecho, en rigor, no tiene mucho que ver con ella pues supone postular la independencia de la conciencia respecto a sus condiciones materiales de existencia. Filosóficamente, el principio fundamental de la especulación marxista es que el "ser social precede a la conciencia", que ésta es el fruto de su situación social e histórica. Invertir o ignorar este presupuesto y alejarse del marxismo no es en sí grave, pero puede llevarnos a donde Marx y Engels denunciaban que conducían las propuestas de los socialistas utópicos: a ensoñaciones que apenas permitían incidir en la mejora de las condiciones de las clases sociales más depauperadas y que se agotaban en sus propias formulaciones o en experimentos minoritarios que acaban siendo fagocitados por el entorno.

La obra de Marx y Engels, si es tomada como dogma y no como hipótesis racional y razonable con una notable potencia descriptiva, si es banalizada y vulgarizada, puede ser peligrosa: la historia de la URSS, China o Camboya lo han demostrado suficientemente. Mas no tener en cuenta sus análisis y prescindir de ellos también puede serlo.
 

Recuerda Stella: "... decidimos crear un comité obrero de la zona, y lanzar una campaña contra las horas extras y la jornada laboral del sábado, guiados por el objetivo de «trabajar todos, trabajar menos». Después de los «Gloriosos Treinta», el pleno empleo había llegado a su fin, bajo la presión delas deslocalizaciones, la demanda cada vez más urgente de los accionistas de reducir los costes laborales para obtener más beneficios, y los empresarios de la patronal que habían recurrido al chantaje del desempleo para frenar las reivindicaciones sobre los salarios y las condiciones de trabajo. El objetivo propuesto fue bien recibido por muchos obreros, que desde hacía una década quería, o, disfrutar más del bienestar familiar, del personal y mental, pasando pasando menos tiempo en la fábrica y más fuera, para go zar de la vida. Y no deseaban volver atrás. No se trataba de un objetivo nuevo en la historia del movimiento obrero, más bien todo lo contrario; ya durante la primera mitad del siglo xrx, en las primeras legislaciones sobre el trabajo, se habían hecho progresos limitando en particular el trabajo de niños y adolescentes a «solamente» 12 horas al día. La conquista de vacaciones pagadas, conseguida por nuestros abuelos, y la de nuestros padres de 40 horas semanales no satisfacían a los jóvenes obreros de ese momento: soportaban mal las ocho horas en la cadena de montaje; el culto al «valor del trabajo» no tenía interés; la nueva generación de trabajadores anhelaba disfrutar del tiempo libre".

13 de mayo de 2021

5 de mayo de 2021

Treblinka a pesar de Madrid


Hoy el previsible resultado de las elecciones en Madrid satura el horizonte. Leo a algunos queridos y conocidos poetas que dudan entre la desesperanza y el "exilio" y otros que aun no se explican lo que ha sucedido. No hace falta más que mirar al resto de Europa o USA: cuando la izquierda política se convierte en simplemente moral (o más bien moralista), cuando abdica de la tarea de la redistribución de la riqueza y el fin de la explotación laboral para centrarse y concentrarse preferentemente en los derechos civiles apelando al sentimentalismo y al populismo, entrega buena parte de sus partidarios al totalitarismo negro; no se puede olvidar de la mayoría y descuidar la dimensión económica de la justicia social.

Quizás en preparación de los tiempos duros que puede que se avecinen, con los extremos polarizados y refractarios a la argumentación y la racionalidad, y un modo de producción y distribución para el que no parece haber alternativa viable a corto plazo, haya que seguir leyendo acerca de lo que ocurrió durante el siglo pasado en Europa y permanecer vigilantes y escépticos ante los cantos de sirena dogmáticos y simplistas que proliferarán y probablemente se intensificarán. 

Parecería que ya todo está escrito y leído pero es de temer que no sea así en absoluto. Un ejemplo: en los numerosos testimonios de las víctimas de la destrucción de los judíos europeos que se han popularizado en las últimas décadas, la necesidad del tratamiento literario parece haberse aliado con la comprensión "industrial" y aséptica del genocidio nacionalsocialista, postergando la crueldad y la brutalidad (violaciones, mutilaciones, torturas, asesinatos feroces...) a la periferia de los acontecimientos: como si el modelo del "tratamiento especial" de los transportes de los judíos húngaros a Auschwitz (frío, mecánico, masivo, pero aparentemente más civilizado y menos salvaje que los fusilamientos en el Este) fuera extensible a todas las facetas del exterminio. Ya Daniel Jonah Goldhagen (Los verdugos voluntarios de Hitler) criticó este desplazamiento del acento que marginaba el odio visceral y la voluntad criminal consciente y conocida, para beneficiar en su lugar la banalidad, el cumplimiento de las órdenes, la burocracia o la irreflexión. 

Las memorias de uno de los escasos supervivientes de Treblinka, Chil Rachjmann, que no vieron la luz hasta después de su muerte en 2004, inciden, como las del Sonderkommando Filip Müller (Tres años en la cámara de gas), en esta experiencia cualitativamente distinta de las que Wiesel, Kertesz o Klüger, han retratado y que se contrapone al escenario "Auschwitz": en Treblinka el asesinato de los judíos se revela mucho más próximo a Ruanda, Armenia, las Cruzadas o las sevicias de la antigüedad, que al crimen fabril y desapasionado, científicamente organizado. Un relato que no concede una pausa, una reflexión, un instante retórico de distanciamiento, embellecimiento o reflexión: casi pura y casi desnuda exposición de hechos, cerca del grado cero de la narración que, en Treblinka, fue grado cero de la atrocidad, un grado casi inimaginable.

29 de abril de 2021

El video de la presentación de "El informe Ohlendorf"

 

El vídeo de la presentación telemática de El informe Ohlendorf con la inestimable colaboración de Eva Serra, Xavier Massó, Robert Veciana y Ferran Gallego. Diría que fue un interesante intercambio de opiniones sobre la novela, por supuesto, pero también sobre Otto Ohlendorf, el nacionalsocialismo o la Shoah.

21 de abril de 2021

Ahora sí, presentación telemática de "El informe Ohlendorf"

 

Ahora sí, con planes B, C, D, etc. frente a posibles contingencias, el próximo miércoles 28 de abril a las 19:00, mediante la plataforma Zoom, presentaremos El informe Ohlendorf en compañía de Xavier Massó, Robert Veciana y, presentando, Eva Serra. Sois bienvenidos. El enlace para el acto (esta vez sin registro previo para ahorrarnos complicaciones): https://zoom.us/j/96413782962

20 de abril de 2021

Una entrevista sobre "El informe Ohlendorf"

 

La revista digital Catalunya Vanguardista ha publicado una entrevista en torno a la novela El informe Ohlendorf. Mi más sincero agradecimiento. En breve el segundo intento de presentación virtual. Esta vez sí.

14 de abril de 2021

El video de la presentación telemática de "El fin de la educación"

 

 

Esta tarde hemos pasado un par de horas muy agradables conversando sobre El fin de la educación y el ocaso de la educación ilustrada, el hundimiento de nuestro modelo de enseñanza, en compañía de Xavier Massó, Alberto Royo, Enrique Galindo, Olga García y Eva Serra. Un placer volver a sentirse arropado en un entorno tan cercano, conceptual y afectivamente, aunque vaya acompañado de una impresión agridulce por el curso de los tiempos...

12 de abril de 2021

Presentación telemática de "El fin de la educación"


 

Este miércoles, mediante la plataforma Zoom, tendrá uno la ocasión de contribuir, a la difusión del magnífico ensayo de Xavier Massó, El fin de la educación, participando como invitado en la presentación. Se trata de una reflexión lúcida y persuasiva sobre el estado actual del sistema educativo y las causas que han conducido a su desmantelamiento como instrumento de justicia social, sin nostalgias ni emotividades estereotipadas. No es el menor de sus méritos el servirse de buena parte de la narrativa marxista, sin dogmatismos y con la prudencia de no confundir los deseos (o los objetos teóricos) con la realidad, para llevar a cabo su diagnóstico. Quizás debería decir "Abstenerse apologetas de la innovación y del progresismo trivial" pero también estos serán bienvenidos. Espero estar a la altura.

Registro gratuito aquí.

12 de marzo de 2021

Pablo: de nuevo en el campo

 


Yo no he muerto en Mexico, la cuarta novela publicada de Pablo, ya está en las librerías: como él diría, "ha vuelto a las pistas". Hace años publicó una primera versión en su Blog ("Caja negra") que, como las pretéritas grabaciones de los 70, ha "remasterizado" y, presumo, al hacerlo ha puesto en marcha otro texto diferente que espero no sólo como hermano, que también, sino como lector que ha disfrutado extraordinariamente de las tres anteriores y de alguna inédita. Aunque la expresión parezca demasiado grande, y lo sea, no falto a la verdad si digo que la fascinación que me han provocado su prosa, brillante y espléndida, la riqueza de sus tramas, la fuerza de su imaginación narrativa, su imprevisibilidad o la seductora combinación de buena parte de lo mejor de la tradición canónica, la cultura popular y la reflexión filosófica y política, hacen que desee leerle independientemente de los vínculos que nos unen y que no son meramente biológicos.

Cuatro novelas en el mercado (más las que hasta dónde conozco puede tener en el cajón) ya delinean una "obra" que merece una fortuna acorde a su calidad. No faltándole el beneplácito de la crítica, aunque uno nunca sabe si en el futuro será el motivo de alegría que es ahora, confío en que la difusión de sus textos alcance la altura que debe. Por mí no quedará. Por sus creaciones tampoco.

¡Ya es la hora de los Washington Generals! ¡Olvidemos a los Globetrotters!

9 de marzo de 2021

El que espera desespera: presentación telemática de "El informe Ohlendorf"

Pues eso, que a fuerza de esperar uno puede llegar al hartazgo así que he resuelto presentar telemáticamente El informe Ohlendorf el próximo miércoles 17 a las 18:00 mediante la plataforma Zoom.

Me acompañarán la periodista Eva Serra y dos buenos amigos y, sin embargo, excelentes lectores y críticos: Xavier Massó y Robert Veciana.

Por supuesto todos sois bienvenidos.

https://zoom.us/webinar/register/WN_f9mYYCxuRgWiSWwO09HO1A




5 de marzo de 2021

Rivadulla

Ahora que los apologetas y detractores de las declaraciones de Pablo Rivadulla Duró (aka Pablo Hasél) se han quedado roncos y que tanto los manipuladores mediáticos de todo signo, que han amortizado su caso suficientemente, como los ansiosos buscadores de causas o atentados empiezan a mirar hacia otro lado, quizás sea el momento de apartar sectarismos, histerias y apresuramientos y analizar el caso y sus repercusiones con un poco de cuidado y reflexión como ha realizado el antropólogo Manuel Delgado en esta entrevista ("Básicamente es una revuelta y ya está") centrándose en los incidentes que las últimas semanas se han producido en Barcelona.

23 de diciembre de 2020

A la espera de las presentaciones

 

 

A la espera de que se pueda presentar El informe Ohlendorf como de costumbre, o más bien como estábamos acostumbrados, Eva Serra, directora de la revista digital Catalunya Vanguardista que iba a encargarse de la presentación de la novela en Barcelona, ha elaborado un video para este "mientras tanto" que, de momento, se ha instalado en nuestra cotidianidad. Ha contado con la colaboración de Rubén Arve. Muchas gracias a ambos y ojalá no se posponga demasiado en el tiempo este ritual que nos da la ocasión de visitar la República de las Letras por unas horas.

8 de noviembre de 2020

Y ahora El informe Ohlendorf en las calles

Y, casi un año después, El informe Ohlendorf sale del ciberespacio para aterrizar en estas calles menos concurridas que de costumbre y, a días, casi vacías. Publicado por la editorial Onuba, ha tenido la mala fortuna de abandonar la imprenta justo cuando ha comenzado la nueva tanda de restricciones así que, de momento, la presentación prevista -aunque todavía no anunciada-  para este mes en el Ateneu de Barcelona se pospone. Es de suponer que si la situación no mejora sustancialmente deberé contentarme con un acto online que se celebraría en las próximas semanas, esperemos que antes de Navidad. Entretanto, si a alguien le apetece, la edición es mucho mejor que la publicada en Amazon y puede adquirirse bajo pedido en la web de la propia editorial.

13 de noviembre de 2019

El informe Ohlendorf en las calles (eso sí, en las del ciberespacio...)


Mientras el poemario que había denominado Rememoración así como otro escrito el año pasado, todavía sin título, continúan su lento, lentísimo, proceso de reescrituras, correcciones, cajón (más bien disco duro extraíble), relecturas, reescrituras y vuelta al cajón, he decidido acabar con los infortunios de la novela que concluí hace algunos años y que esperaba llegar a publicar antes de 2020 (eso decía en 2011 y si me descuido...). Un par de docenas de negativas, varias propuestas que eran en realidad coediciones simuladas (y no tan simuladas, alguna era un descarado timo) e incluso una propuesta inicial que no pasó de eso, de inicial, han acabado con mi paciencia así que, aprovechando las ventajas de la edición en tapa blanda de Amazon, he preferido dejar de perder el tiempo (y el dinero) y publicar allí El informe Ohlendorf pese a los reparos prejuiciosos en favor de las pequeñas librerías, la edición artesanal, las editoriales independientes y todo eso. También está disponible una versión para Kindle. Podéis echarle un vistazo, y si os apetece, comprarlo aquí.

Me gustaría poder decir que reanudaré pronto este cuaderno, como era mi intención, en lugar de limitarme a consignar, como en los viejos tiempos, algunas notas rápidas en un dietario privado de los de papel, pero la lentitud de la escritura poética y un proyecto complicado (y complejo) de reflexión a partir del retorno a Nietzsche, otras lecturas y lo sucedido estos últimos años en Catalunya, hacen poco probable retomarlo en un futuro inmediato. Hasta entonces...

17 de junio de 2018

Una primavera nietzscheana

Lo que debía ser un retorno más o menos rápido se ha convertido en una demora de más de cuatro meses. ¿El motivo principal, aparte de los apremios laborales? Lo que debía ser una rápida lectura de Más allá del bien y del mal para buscar un texto que creía recordar y con el tenía pensado comenzar a armar la reflexión sobre ética y política, tras experiencias como las de los últimos años en Catalunya, lecturas como la sorprendente, por inesperada, demoledora e incómoda, Los ángeles que llevamos dentro de Pinker, o la revisión de abundante literatura de todo tipo, eso sí traducida, sobre la URSS y el bolchevismo, se ha acabado transformando, o transmutando, en una relectura de la obra de Nietzsche treinta años después de la inicial.

En los ochenta uno leyó al de Sils-Maria belicosamente, buscando en sus textos las huellas de una arqueología del nacionalsocialismo y su compromiso con el "Asalto a la razón" que el marxismo-leninismo que uno profesaba parecía defender a ultranza. El encontronazo fue virulento, hasta desagradable: su lectura fue un suplicio, una fuente de malhumor y una cosecha de motivos para despreciarlo. No ayudó que nociones como las de "matiz", "gusto", "estilo" o "aristocracia" desempeñaran un papel tan central en su pensamiento y contrastaran de una forma tan violenta con el rigor conceptual, con la pasión por la estructura aséptica y el sistema, con la tradición de conceptos "fuertes", duros y compartidos por toda una tradición de debate, que su peculiar tipografía o su personalísima puntuación fueran tan extrañas a los usos habituales de la historia del pensamiento o que su discurso no obedeciera la tipología dominante de los géneros: era fácil comprenderlo "fuera" de las reglas racionales, del sentido común y del pensamiento filosófico, como un demente genial que construyó una obra excéntrica y excesiva. Además, leyendo El Anticristo y La genealogía de la moral deprisa, descontextualizadamente y con la innegable intencionalidad de encontrar bajo el suelo de "lo dicho" aquello "no dicho" que concordara mejor con los propósitos interpretativos, no costó demasiado encontrar esos restos y despachar su obra con ligereza como un irracionalismo reaccionario e inequívocamente protonazi (tenía, entre los subrayados realizados en aquella época, la frase "Un judío más o menos - ¿qué importa?...", comentada de manera prolija e insultante: no la entendí y la interpreté torticeramente atribuyéndole un sentido que no tenía en absoluto).

Treinta años después, aun reconociendo la pertinencia de la lectura irracionalista y reconociendo que algunos pasajes eran susceptibles de una fácil apropiación por los ideólogos nacionalsocialistas, ha aparecido otro Nietzsche, fascinante y complejo. No un negador de la razón ("La enfermedad fue la que me condujo a la razón", Ecce homo, trad. de Andrés Sánchez Pascual, p41) y la verdad sino un pensador sutil y sofisticado cuya escritura es solidaria de su pensamiento no sólo como armazón o mera expresión sino como construcción, constitución, producción. La experiencia de cinco meses releyendo, y en más de un caso leyendo por vez primera, sus obras, ha sido comparable a la que a uno le suscitó la de Ser y tiempo de Heidegger o la Ciencia de la Lógica hegeliana: una interpelación de enorme magnitud que a uno le puede afectar no sólo en tanto sujeto o individuo sino incluso en su calidad de persona concreta, con nombre y apellidos, nacionalidad, sexo, edad y clase social; un camino interpretativo y reflexivo tan integral como absorbente; un internamiento en paisajes desconocidos e incómodos; un alojamiento a pensión completa entre su prosa, sus figuras y sus audacias capaz de extraerle a uno de toda cotidianidad. Una "vivencia" intensa, radical.

Ahora, acabando sus últimos textos (quedará al margen su correspondencia), seguramente será posible reanudar el esclarecimiento propuesto meses atrás, aunque se haya complicado y requiera nuevas tareas. En cualquier caso, espero publicarlo a partir de septiembre.

19 de febrero de 2018

De vuelta en breve y Pablo en Madrid

Parece que en breve podrá uno volver a escribir con regularidad en este cuaderno. El antiguo Rememoración tiene nueva forma, nueva estructura, algún poema añadido, muchos versos reescritos y, evidentemente, título nuevo. Asimismo, un par de meses de lecturas y cavilaciones parece que apuntan ya algunas preguntas y vías a explorar así que quizás dejarlas por aquí sea una buena manera de ordenarlas y empezar a desarrollarlas. Mientras tanto, Pablo, más activo, presenta esta semana, de la mano de Selena Millares, La vida póstuma en Madrid. Será el miércoles 21 de febrero a las 20h. en el Centro de Arte Moderno. Si teneis la oportunidad casi podría asegurar que pasaréis un buen rato.



16 de diciembre de 2017

Un apunte sobre la "hiperpolitización"

El miércoles, durante la agradable presentación de la novela de Pablo, uno tuvo la oportunidad de contemplar, exteriorizada, una patología interpretativa que ha padecido durante décadas: la hiperpolitización, la consideración de que a toda acción humana puede - y debe - asignársele un significado "político". Y no sólo a cualquier acto sino también a la intención que lo alentaría: todo acontecer humano sería político y, más dilatadamente, "política". Este presupuesto pareció amparar la lectura que uno de los presentadores del acto, el crítico de El País Jordi Gracia, hizo de la novela. El otro, Domingo Ródenas, crítico habitual de El Periódico, restringió esta dimensión política, que se cuidó mucho de negar, a un eje secundario respecto al tratamiento literario de la relación padre-hijo que situó, en cambio, como preeminente.

Hace algunos años, uno hubiera privilegiado, también, el hilo del que tiró el primero. Ahora temo que habría seguido la senda del segundo. Primero porque, conceptualmente hablando, no está tan claro que sea pertinente afirmar que "todo" sea "político". Si así lo fuera estaríamos, una vez más, ante esa "noche en que todos los gatos son pardos" que denunciaba Hegel: ante la indistinción, ante el monismo nivelador que oscurece más que aclara pues si todo es político nada lo es específicamente, del mismo modo que si todo es blanco no hay color del que hablar o que considerar. Segundo, porque se pueden oponer argumentos a este reduccionismo. Así, cabe dudar de que se pueda considerar que los actos fisiológicos, que no dejan de ser actos humanos, sean políticos. Tampoco los automatismos fruto de diferentes clases de condicionamiento adquirido, que no son puro y simple reflejo biológico pero que son involuntarios, pueden ser comprendidos como políticos a no ser que nos movamos en un nivel de liquidez teórica desbordado. Eso para no introducir esos otros elementos de la acción humana que se sustraen al dualismo voluntario/involuntario y que el psicoanálisis ha explicado, como mínimo fecundamente, a partir del inconsciente. Asimismo, hay numerosas conductas cotidianas conscientes que tampoco deberían ser consideradas como políticas so pena de no entender nada de nada. Que alguien tome la decisión de pasear un domingo por la mañana por unas calles del barrio de Gràcia en lugar de por otras puede obedecer a factores como la época del año, la hora, la luz solar, la presencia o no de orines de animales domésticos, la amplitud de la acera, el tráfico... Pero extraer de esta combinación de motivos aleatorios y heterogéneos un fundamento político tiene algo de delirante en el estado actual de nuestros conocimientos... En todo caso, esta dificultad implicaría que, por lo menos, debería elaborarse una tipología prolija de nuestros comportamientos antes de realizar una afirmación de este tipo. Y tercero, porque acostumbra a realizarse un desplazamiento entre "lo" político y "la" política, que acaba restringiendo inadvertidamente el laxo y amplio sentido de uno al concreto y determinado espacio de la otra e identifica los actos comprendidos como "sociales" con "tomas de posición" partidarias o ideológicas. Si ya es discutible que todas nuestras conductas sean políticas, incluso en el marco amplio y vago en el cual se suele usar el concepto, es difícilmente aceptable que estas acaben siendo asociadas a una posición ideológica específica. Y no cambia demasiado la perspectiva si se intenta matizar señalando que esta vaguedad es el fruto de "una manera de hablar" y se alude a que, en realidad, con esta expresión se está llamando la atención sobre la connotación política de cualquier actuación social. Pasear a determinadas horas por tal lugar y no por otro puede no tener ninguna connotación política o, si la tiene, ser tan insignificante al lado de otras, que es excesivamente arbitrario insistir con tanto denuedo en ella.


Puestos, que "todo (acto humano) sea político" sería tan irrelevante como decir que "todo (acto humano) es matemático" (quizás puede adecuadamente descrito mediante algún instrumental matemático cuantitativo o cualitativo), o "todo (acto humano) es físico" o ético, o biológico, o estético, o futbolístico además de conducir el juicio crítico hacia terrenos ya arrasados y tan perjudiciales como el carácter político de las leyes de Mendel, de la aritmética, de la lógica formal, del galanteo o del silencio.

Por último, ahora, en estos tiempos y en Catalunya, reviste especial interés vigilar y someter a análisis esta hiperpolitización que se ha extendido y simplificado (vulgarizado se debería decir). Su utilización abusiva como estrategia para distinguir al amigo del enemigo y marcar a este último mediante los más diversos y triviales subterfugios a partir de irrisorias actitudes, gustos y comportamientos, troca el déficit teórico de esta patología interpretativa en un arma peligrosa. Se debe pensar con detenimiento cómo abordar esta táctica hermenéutica para evitar su conversión en patología.

11 de diciembre de 2017

Presentación de "La vida póstuma"


A uno le encantaría escribir que está sumido en profundas reflexiones tras la decisión de distanciarse de la actualidad para discriminar, con una cierta eficacia, entre lo urgente y lo importante (no todo lo urgente es importante aunque todo lo importante sea urgente) y abordarlo tal vez desde otras categorías (o puede que desde las mismas pero matizadas). No es el caso. Los pensamientos van lentos y no parecen seguir otra ley que la discontinuidad, así que si vuelvo por aquí no es para aportar ningún enunciado a considerar sino para invitar a quien tenga ganas (y tiempo) a la presentación de La vida póstuma de Pablo en Barcelona. Será el próximo miércoles a las 19:00 en la librería Barataria y a su lado estarán Domingo Ródenas y Jordi Gracia. Somos todos bienvenidos (o casi todos).