El vídeo de la presentación telemática de El informe Ohlendorf con la inestimable colaboración de Eva Serra, Xavier Massó, Robert Veciana y Ferran Gallego. Diría que fue un interesante intercambio de opiniones sobre la novela, por supuesto, pero también sobre Otto Ohlendorf, el nacionalsocialismo o la Shoah.
29 de abril de 2021
El video de la presentación de "El informe Ohlendorf"
21 de abril de 2021
Ahora sí, presentación telemática de "El informe Ohlendorf"
Ahora sí, con planes B, C, D, etc. frente a posibles contingencias, el próximo miércoles 28 de abril a las 19:00, mediante la plataforma Zoom, presentaremos El informe Ohlendorf en compañía de Xavier Massó, Robert Veciana y, presentando, Eva Serra. Sois bienvenidos. El enlace para el acto (esta vez sin registro previo para ahorrarnos complicaciones): https://zoom.us/j/96413782962
20 de abril de 2021
Una entrevista sobre "El informe Ohlendorf"
La revista digital Catalunya Vanguardista ha publicado una entrevista en torno a la novela El informe Ohlendorf. Mi más sincero agradecimiento. En breve el segundo intento de presentación virtual. Esta vez sí.
14 de abril de 2021
El video de la presentación telemática de "El fin de la educación"
Esta tarde hemos pasado un par de horas muy agradables conversando sobre El fin de la educación y el ocaso de la educación ilustrada, el hundimiento de nuestro modelo de enseñanza, en compañía de Xavier Massó, Alberto Royo, Enrique Galindo, Olga García y Eva Serra. Un placer volver a sentirse arropado en un entorno tan cercano, conceptual y afectivamente, aunque vaya acompañado de una impresión agridulce por el curso de los tiempos...
12 de abril de 2021
Presentación telemática de "El fin de la educación"
Este miércoles, mediante la plataforma Zoom, tendrá uno la ocasión de contribuir, a la difusión del magnífico ensayo de Xavier Massó, El fin de la educación, participando como invitado en la presentación. Se trata de una reflexión lúcida y persuasiva sobre el estado actual del sistema educativo y las causas que han conducido a su desmantelamiento como instrumento de justicia social, sin nostalgias ni emotividades estereotipadas. No es el menor de sus méritos el servirse de buena parte de la narrativa marxista, sin dogmatismos y con la prudencia de no confundir los deseos (o los objetos teóricos) con la realidad, para llevar a cabo su diagnóstico. Quizás debería decir "Abstenerse apologetas de la innovación y del progresismo trivial" pero también estos serán bienvenidos. Espero estar a la altura.
Registro gratuito aquí.
12 de marzo de 2021
Pablo: de nuevo en el campo
Yo no he muerto en Mexico, la cuarta novela publicada de Pablo, ya está en las librerías: como él diría, "ha vuelto a las pistas". Hace años publicó una primera versión en su Blog ("Caja negra") que, como las pretéritas grabaciones de los 70, ha "remasterizado" y, presumo, al hacerlo ha puesto en marcha otro texto diferente que espero no sólo como hermano, que también, sino como lector que ha disfrutado extraordinariamente de las tres anteriores y de alguna inédita. Aunque la expresión parezca demasiado grande, y lo sea, no falto a la verdad si digo que la fascinación que me han provocado su prosa, brillante y espléndida, la riqueza de sus tramas, la fuerza de su imaginación narrativa, su imprevisibilidad o la seductora combinación de buena parte de lo mejor de la tradición canónica, la cultura popular y la reflexión filosófica y política, hacen que desee leerle independientemente de los vínculos que nos unen y que no son meramente biológicos.
Cuatro novelas en el mercado (más las que hasta dónde conozco puede tener en el cajón) ya delinean una "obra" que merece una fortuna acorde a su calidad. No faltándole el beneplácito de la crítica, aunque uno nunca sabe si en el futuro será el motivo de alegría que es ahora, confío en que la difusión de sus textos alcance la altura que debe. Por mí no quedará. Por sus creaciones tampoco.
¡Ya es la hora de los Washington Generals! ¡Olvidemos a los Globetrotters!
9 de marzo de 2021
El que espera desespera: presentación telemática de "El informe Ohlendorf"
Pues eso, que a fuerza de esperar uno puede llegar al hartazgo así que he resuelto presentar telemáticamente El informe Ohlendorf el próximo miércoles 17 a las 18:00 mediante la plataforma Zoom.
Me acompañarán la periodista Eva Serra y dos buenos amigos y, sin embargo, excelentes lectores y críticos: Xavier Massó y Robert Veciana.
Por supuesto todos sois bienvenidos.
https://zoom.us/webinar/register/WN_f9mYYCxuRgWiSWwO09HO1A
5 de marzo de 2021
Rivadulla
23 de diciembre de 2020
A la espera de las presentaciones
A la espera de que se pueda presentar El informe Ohlendorf como de costumbre, o más bien como estábamos acostumbrados, Eva Serra, directora de la revista digital Catalunya Vanguardista que iba a encargarse de la presentación de la novela en Barcelona, ha elaborado un video para este "mientras tanto" que, de momento, se ha instalado en nuestra cotidianidad. Ha contado con la colaboración de Rubén Arve. Muchas gracias a ambos y ojalá no se posponga demasiado en el tiempo este ritual que nos da la ocasión de visitar la República de las Letras por unas horas.
8 de noviembre de 2020
Y ahora El informe Ohlendorf en las calles
13 de noviembre de 2019
El informe Ohlendorf en las calles (eso sí, en las del ciberespacio...)
Mientras el poemario que había denominado Rememoración así como otro escrito el año pasado, todavía sin título, continúan su lento, lentísimo, proceso de reescrituras, correcciones, cajón (más bien disco duro extraíble), relecturas, reescrituras y vuelta al cajón, he decidido acabar con los infortunios de la novela que concluí hace algunos años y que esperaba llegar a publicar antes de 2020 (eso decía en 2011 y si me descuido...). Un par de docenas de negativas, varias propuestas que eran en realidad coediciones simuladas (y no tan simuladas, alguna era un descarado timo) e incluso una propuesta inicial que no pasó de eso, de inicial, han acabado con mi paciencia así que, aprovechando las ventajas de la edición en tapa blanda de Amazon, he preferido dejar de perder el tiempo (y el dinero) y publicar allí El informe Ohlendorf pese a los reparos prejuiciosos en favor de las pequeñas librerías, la edición artesanal, las editoriales independientes y todo eso. También está disponible una versión para Kindle. Podéis echarle un vistazo, y si os apetece, comprarlo aquí.
Me gustaría poder decir que reanudaré pronto este cuaderno, como era mi intención, en lugar de limitarme a consignar, como en los viejos tiempos, algunas notas rápidas en un dietario privado de los de papel, pero la lentitud de la escritura poética y un proyecto complicado (y complejo) de reflexión a partir del retorno a Nietzsche, otras lecturas y lo sucedido estos últimos años en Catalunya, hacen poco probable retomarlo en un futuro inmediato. Hasta entonces...
17 de junio de 2018
Una primavera nietzscheana
En los ochenta uno leyó al de Sils-Maria belicosamente, buscando en sus textos las huellas de una arqueología del nacionalsocialismo y su compromiso con el "Asalto a la razón" que el marxismo-leninismo que uno profesaba parecía defender a ultranza. El encontronazo fue virulento, hasta desagradable: su lectura fue un suplicio, una fuente de malhumor y una cosecha de motivos para despreciarlo. No ayudó que nociones como las de "matiz", "gusto", "estilo" o "aristocracia" desempeñaran un papel tan central en su pensamiento y contrastaran de una forma tan violenta con el rigor conceptual, con la pasión por la estructura aséptica y el sistema, con la tradición de conceptos "fuertes", duros y compartidos por toda una tradición de debate, que su peculiar tipografía o su personalísima puntuación fueran tan extrañas a los usos habituales de la historia del pensamiento o que su discurso no obedeciera la tipología dominante de los géneros: era fácil comprenderlo "fuera" de las reglas racionales, del sentido común y del pensamiento filosófico, como un demente genial que construyó una obra excéntrica y excesiva. Además, leyendo El Anticristo y La genealogía de la moral deprisa, descontextualizadamente y con la innegable intencionalidad de encontrar bajo el suelo de "lo dicho" aquello "no dicho" que concordara mejor con los propósitos interpretativos, no costó demasiado encontrar esos restos y despachar su obra con ligereza como un irracionalismo reaccionario e inequívocamente protonazi (tenía, entre los subrayados realizados en aquella época, la frase "Un judío más o menos - ¿qué importa?...", comentada de manera prolija e insultante: no la entendí y la interpreté torticeramente atribuyéndole un sentido que no tenía en absoluto).
Treinta años después, aun reconociendo la pertinencia de la lectura irracionalista y reconociendo que algunos pasajes eran susceptibles de una fácil apropiación por los ideólogos nacionalsocialistas, ha aparecido otro Nietzsche, fascinante y complejo. No un negador de la razón ("La enfermedad fue la que me condujo a la razón", Ecce homo, trad. de Andrés Sánchez Pascual, p41) y la verdad sino un pensador sutil y sofisticado cuya escritura es solidaria de su pensamiento no sólo como armazón o mera expresión sino como construcción, constitución, producción. La experiencia de cinco meses releyendo, y en más de un caso leyendo por vez primera, sus obras, ha sido comparable a la que a uno le suscitó la de Ser y tiempo de Heidegger o la Ciencia de la Lógica hegeliana: una interpelación de enorme magnitud que a uno le puede afectar no sólo en tanto sujeto o individuo sino incluso en su calidad de persona concreta, con nombre y apellidos, nacionalidad, sexo, edad y clase social; un camino interpretativo y reflexivo tan integral como absorbente; un internamiento en paisajes desconocidos e incómodos; un alojamiento a pensión completa entre su prosa, sus figuras y sus audacias capaz de extraerle a uno de toda cotidianidad. Una "vivencia" intensa, radical.
Ahora, acabando sus últimos textos (quedará al margen su correspondencia), seguramente será posible reanudar el esclarecimiento propuesto meses atrás, aunque se haya complicado y requiera nuevas tareas. En cualquier caso, espero publicarlo a partir de septiembre.
19 de febrero de 2018
De vuelta en breve y Pablo en Madrid
16 de diciembre de 2017
Un apunte sobre la "hiperpolitización"
Hace algunos años, uno hubiera privilegiado, también, el hilo del que tiró el primero. Ahora temo que habría seguido la senda del segundo. Primero porque, conceptualmente hablando, no está tan claro que sea pertinente afirmar que "todo" sea "político". Si así lo fuera estaríamos, una vez más, ante esa "noche en que todos los gatos son pardos" que denunciaba Hegel: ante la indistinción, ante el monismo nivelador que oscurece más que aclara pues si todo es político nada lo es específicamente, del mismo modo que si todo es blanco no hay color del que hablar o que considerar. Segundo, porque se pueden oponer argumentos a este reduccionismo. Así, cabe dudar de que se pueda considerar que los actos fisiológicos, que no dejan de ser actos humanos, sean políticos. Tampoco los automatismos fruto de diferentes clases de condicionamiento adquirido, que no son puro y simple reflejo biológico pero que son involuntarios, pueden ser comprendidos como políticos a no ser que nos movamos en un nivel de liquidez teórica desbordado. Eso para no introducir esos otros elementos de la acción humana que se sustraen al dualismo voluntario/involuntario y que el psicoanálisis ha explicado, como mínimo fecundamente, a partir del inconsciente. Asimismo, hay numerosas conductas cotidianas conscientes que tampoco deberían ser consideradas como políticas so pena de no entender nada de nada. Que alguien tome la decisión de pasear un domingo por la mañana por unas calles del barrio de Gràcia en lugar de por otras puede obedecer a factores como la época del año, la hora, la luz solar, la presencia o no de orines de animales domésticos, la amplitud de la acera, el tráfico... Pero extraer de esta combinación de motivos aleatorios y heterogéneos un fundamento político tiene algo de delirante en el estado actual de nuestros conocimientos... En todo caso, esta dificultad implicaría que, por lo menos, debería elaborarse una tipología prolija de nuestros comportamientos antes de realizar una afirmación de este tipo. Y tercero, porque acostumbra a realizarse un desplazamiento entre "lo" político y "la" política, que acaba restringiendo inadvertidamente el laxo y amplio sentido de uno al concreto y determinado espacio de la otra e identifica los actos comprendidos como "sociales" con "tomas de posición" partidarias o ideológicas. Si ya es discutible que todas nuestras conductas sean políticas, incluso en el marco amplio y vago en el cual se suele usar el concepto, es difícilmente aceptable que estas acaben siendo asociadas a una posición ideológica específica. Y no cambia demasiado la perspectiva si se intenta matizar señalando que esta vaguedad es el fruto de "una manera de hablar" y se alude a que, en realidad, con esta expresión se está llamando la atención sobre la connotación política de cualquier actuación social. Pasear a determinadas horas por tal lugar y no por otro puede no tener ninguna connotación política o, si la tiene, ser tan insignificante al lado de otras, que es excesivamente arbitrario insistir con tanto denuedo en ella.
Puestos, que "todo (acto humano) sea político" sería tan irrelevante como decir que "todo (acto humano) es matemático" (quizás puede adecuadamente descrito mediante algún instrumental matemático cuantitativo o cualitativo), o "todo (acto humano) es físico" o ético, o biológico, o estético, o futbolístico además de conducir el juicio crítico hacia terrenos ya arrasados y tan perjudiciales como el carácter político de las leyes de Mendel, de la aritmética, de la lógica formal, del galanteo o del silencio.
Por último, ahora, en estos tiempos y en Catalunya, reviste especial interés vigilar y someter a análisis esta hiperpolitización que se ha extendido y simplificado (vulgarizado se debería decir). Su utilización abusiva como estrategia para distinguir al amigo del enemigo y marcar a este último mediante los más diversos y triviales subterfugios a partir de irrisorias actitudes, gustos y comportamientos, troca el déficit teórico de esta patología interpretativa en un arma peligrosa. Se debe pensar con detenimiento cómo abordar esta táctica hermenéutica para evitar su conversión en patología.
11 de diciembre de 2017
Presentación de "La vida póstuma"
A uno le encantaría escribir que está sumido en profundas reflexiones tras la decisión de distanciarse de la actualidad para discriminar, con una cierta eficacia, entre lo urgente y lo importante (no todo lo urgente es importante aunque todo lo importante sea urgente) y abordarlo tal vez desde otras categorías (o puede que desde las mismas pero matizadas). No es el caso. Los pensamientos van lentos y no parecen seguir otra ley que la discontinuidad, así que si vuelvo por aquí no es para aportar ningún enunciado a considerar sino para invitar a quien tenga ganas (y tiempo) a la presentación de La vida póstuma de Pablo en Barcelona. Será el próximo miércoles a las 19:00 en la librería Barataria y a su lado estarán Domingo Ródenas y Jordi Gracia. Somos todos bienvenidos (o casi todos).
11 de noviembre de 2017
"La vida póstuma"
Tan sólo ofrecería dos objeciones: por un lado, la novela se hace corta; se echan en falta cincuenta o cien páginas más para explorar algunos personajes (especialmente el enigmático Herzog) y acciones muy bien apuntadas pero cuya exposición sucinta provocan todavía más apetito (las estancias en Cuba, las mallas de las redes revolucionarias en París...); por otro, la historia de amor principal aunque está excelentemente estructurada uno cree, y siente, que en estos tiempos debería obedecer a la normatividad descriptiva y al vocabulario que podría extraerse de la maravillosa Plataforma de Houllebecq. Pero eso es una cuestión menor, casi de gusto.
Felicidades Pablo por tu libro.
10 de noviembre de 2017
Unas palabras de Simon Leys de aplicación casi estricta estos últimos meses
"Hace tiempo, cuando se produjo un trivial incidente cuyo pleno significado no se me reveló hasta que hubo pasado, no dije esta boca es mía, pro su recuerdo aún me abrasa. Fue en ocasión de un simposio de historiadores organizado por una respetable universidad. Un viejo profesor extranjero, invitado especial, acababa de hablar de la pintura de paisaje de los Song cuando un joven universitario local se adueñó de la tribuna y se lanzó a una larga y apasionada denuncia de la ponencia de su erudito predecesor en el uso de la palabra. No se puede decir que su diatriba fuese muy original, pues rebosaba de todos los lugares comunes de la corriente maoísta, entonces en boga. Apoyado por una entusiasta claque de admiradores autóctonos, el tribuno revolucionario nos explicó que había que estar ciego por todos los prejuicios del elitismo burgués para admirar la pintura china antigua, obra de explotadores y parásitos, mientras que el verdadero arte de China -que los mandarines académicos se obstinaban en ignorar- era producido por las masas populares de campesinos, obreros y soldados. En pocas palabras, el latiguillo habitual de la época, totalmente olvidado hoy. La violencia de este ataque sorprendió al viejo profesor, hombre frágil y refinado, pero permaneció en silencio. No quedaba, por lo demás, tiempo ya para el debate, y el presidente levantó precipitadamente la sesión.
Entre la concurrencia, formada en su mayor parte por gente educada y cortés, se había dejado sentir una incomodidad muy real; pero en general, cuando a unas personas decentes se las enfrenta a una indecencia masiva, procuran aparentar por todos los medios que no pasa nada."
Simon Leys, La felicidad de los pececillos. El saber desde lo alto del puente
1 de noviembre de 2017
"Literatura sin esencia" y Clàudia en Lübeck
Y ensancha este alejamiento saber que Clàudia, que está presentando un trabajo en una sede del Max Planck en Plön, visitará estos días la Buddenbrookhaus de Lübeck, la mansión familiar de los Mann que Thomas retrató en su famosa novela que se ha convertido en museo dedicado a su obra y la de su hermano Heinrich. Hablando anoche con ella, la posibilidad de comprar un billete y pasar el fin de semana contemplando un fetiche de ese burgués y ficticio mundo humanista y cosmopolita encarnado por el autor de La montaña mágica, me pareció mucho más que una mera inconsciente proyección libidinal o una ignorada cosificación: me pareció una auténtica muestra de eticidad universal.






